FUNCIONARIOS**"Piensa mal y acertarás". En el tema de la terminación masiva de trabajadores del Estado contratados bajo el concepto de servicios profesionales, preferimos ser maliciosos. Este gobierno ha inflado la planilla estatal a niveles irresponsables, al punto que todo el esfuerzo realizado por sus predecesores para reducirla en número de empleados y costo total, han retrocedido a los frondosos tiempos previos a las privatizaciones.
DESPIDOS**Pero no les bastó la planilla y recurrieron a los contratos, que dan a algunos más flexibilidad y, de paso, más sueldo, con la ventaja de no estar sujetos a horario y, en ciertos casos, ni siquiera a la prestación de servicio alguno. Hay muchos otros, más pequeños, que viven en ascuas, bajo contratos anuales, cuya angustia aumenta con cada vencimiento. Con estos últimos se quiere hacer demagogia victimizándolos frente al futuro gobierno.
PETARDO**Hablan de renovarlos hasta diciembre, para pasar el petardo a la administración de Torrijos, uno de cuyos quebraderos de cabeza será, precisamente, cómo reducir la planilla para disponer de más recursos para la inversión social. Lo razonable es que cada gobierno se encargue de reiterar a los suyos que el contrato terminó, en vez de sembrar un problema a su sucesor, con gente clamando por renovaciones o permanencia.