El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció hoy que se implementará el servicio militar obligatorio en el país con miras a proteger a 5.000 jóvenes en riesgo de pertenecer a pandillas, y que su Gobierno promoverá una iniciativa que permita el voto de los nacionales en el exterior.
El proyecto del servicio militar obligatorio busca "integrar" a las filas castrenses "para su protección a 5.000 jóvenes en riesgo de ingresar a las pandillas", dijo Funes en un discurso ante la Asamblea Legislativa con motivo de su segundo año de gestión.
Indicó que los jóvenes recibirán durante seis meses "orientación para su rehabilitación a través de adiestramiento militar sin armas", a la vez que se formarán "para generar un cambio de conducta y facilitar su inserción a la vida productiva del país".
El mandatario señaló como "uno de los problemas centrales" del país la delincuencia, así como el accionar del crimen organizado y el narcotráfico.
Aseguró que los jóvenes aprenderán "tareas de protección civil" para que sirvan de apoyo en labores de prevención y mitigación de riesgos en la nación centroamericana.
"Confiamos en que esta nueva iniciativa tendrá un muy alto impacto en materia de prevención del delito y la violencia en el país", afirmó.
Destacó, por otra parte, que "en los últimos doce meses, a diferencia de lo ocurrido en otros países de la región, El Salvador ha logrado detener la tendencia al alza delictiva", en un hecho que atribuyó al "esfuerzo conjunto" del Gabinete de Seguridad.
Por otra parte, Funes anunció que iniciarán en los próximos días un proceso que concluirá en 2014 para facilitar que los salvadoreños en el exterior "puedan votar y elegir al próximo presidente de la República".
"Será un acto de justicia. Será un acto que significará una verdadera profundización de la democracia salvadoreña. Será un acto que tendrá un alto impacto en el futuro político, económico y social del país", sostuvo el gobernante.
Explicó que han pedido al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el apoyo para la formulación definitiva de la propuesta, así como para la identificación de la población en el exterior que podrá adquirir el derecho al voto.
Funes, el primer presidente de izquierda del país, se dirigió durante alrededor de 51 minutos a los 84 diputados y los llamó "a la unión y la concordia nacional".