El presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, dijo hoy que su visita a Venezuela, donde se reunió con el mandatario Hugo Chávez, no significa que haya olvidado al gobernante de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como el referente de gestión para el mandato que iniciará el próximo 1 de junio.
En una entrevista con el canal 2 de la Telecorporación Salvadoreña (TCS), Funes se refirió a la reunión de cinco horas que sostuvo con Chávez durante la visita que hizo entre el martes y miércoles pasados a Caracas.
Aclaró que no adquirió "ningún compromiso", aunque aseguró que el mandatario venezolano habló de la posibilidad de aumentar a 10.000 barriles diarios la importación de combustibles desde ese país.
"El que yo haya visitado al presidente Chávez y haya saludado con júbilo y con entusiasmo, no significa que haya dado vuelta a la página y me haya olvidado de las expresiones que dije anteriormente con respecto a la referencia que para mí sigue vigente del estilo de gestión pública del presidente Lula", aseguró Funes.
"Salvadas las diferencias, los desafíos que enfrentó el presidente Lula cuando asumió el poder del Ejecutivo en su primer mandato son similares a los desafíos que hemos asumido nosotros", añadió, sin precisar mayores detalles.
Funes consideró que no pone en riesgo las relaciones con Brasil por haber visitado Venezuela.
Anticipó, sin embargo, que buscará durante su gestión normalizar el enfriamiento de los lazos diplomáticos entre Caracas y San Salvador, que se mantienen a nivel de encargados de negocios.
"Lo que voy a llegar a normalizar es este enfriamiento de las relaciones que ha llevado a que el presidente (Elías Antonio) Saca hasta ahora no tome las cartas credenciales de ningún funcionario que pueda ser acreditado como embajador de Venezuela y tampoco nosotros nombremos embajador", sostuvo.
Asimismo, indicó que trabaja con los gobiernos de Brasil y Venezuela para la instalación en el país de una oficina de transferencia tecnológica.
"¿Por qué a Venezuela le va a interesar hacer esfuerzos para lograr que se establezca en El Salvador una oficina de transferencia tecnológica, junto con Brasil, Embrapa, que es el ofrecimiento que me hizo el presidente Lula y que lo está gestionando junto con Venezuela?", se preguntó el futuro jefe de Estado.
Funes se refirió así a la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), un centro del Gobierno que mantiene programas de cooperación con otros países.
Pidió ver "el lujo del acuerdo" al que se puede llegar si "dos grandes de América Latina" logran instalar una oficina de transferencia de tecnología agropecuaria en El Salvador, que podría incluir beneficios como la apertura de una línea de microcrédito.
Consultado sobre los temas que discutió con Chávez en Venezuela, señaló que no llegaron a acuerdos específicos, sino a la creación de una comisión que estará integrada por los ministros de Economía, Exteriores, Finanzas y Agricultura de su futura administración.
"No hay ningún acuerdo. Insisto, no adquirí ningún compromiso", explicó, aunque no descartó que en el futuro se concreten convenios.
Sobre los combustibles, Funes detalló que evaluaron el mecanismo actual de importación que manejan las alcaldías y la posibilidad de que pase a depender del Gobierno.
Puntualizó que Chávez habló de la posibilidad de aumentar la oferta petrolera a unos 10.000 barriles diarios desde los 5.000 actuales, aunque precisó que fueron varios los asuntos analizados, entre ellos, la venta de productos agrícolas a Venezuela.