El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, vetó hoy un decreto aprobado por la Asamblea Legislativa que estableció la lectura obligatoria de pasajes de la Biblia en las escuelas del país previo al inicio de las actividades, como una forma de contribuir a la reducción de la violencia.
Funes devolvió la medida al Parlamento por considerarla "inconstitucional" ya que, según el Ejecutivo, viola el artículo 25 de la Carta Magna sobre el libre ejercicio de todas las religiones, y el inciso 2 del artículo 55 de la Constitución, que establece que los padres tienen el derecho preferente a decidir la educación de sus hijos.
"Con la institución obligada de la lectura de la Biblia en todos los centros educativos del país se estaría dando una orientación religiosa a cada uno de estos, situación que conllevaría a una clara violación al derecho fundamental de libertad de culto del que son titulares cada uno de los miembros de la comunidad educativa", señaló el documento difundido por la Presidencia.
Indicó que a los maestros "no es procedente imponerles realizar la lectura de la Biblia, cuando ello pudiera ir en contra de su personal libertad de culto".
El Parlamento aprobó el pasado 1 de julio, sin la aprobación del gobernante partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la denominada "Ley para autorizar la lectura de la Biblia en el sistema educativo".
"Se instruye la lectura de pasajes de la Biblia diaria y sistemáticamente en todos los centros educativos del país, hasta siete minutos, previo al inicio de las actividades académicas, sin entrar en comentarios religiosos, sectario ni denominacional", detalló el documento avalado por el Congreso.
La Iglesia católica se opuso a la mencionada ley, al advertir que puede causar "división y lucha religiosa".