El escolta estrella de los Rockets de Houston, Tracy McGrady, reconoció que el triunfo conseguido ante los Hornets de Nueva Orleans por 91-82 había sido "una prueba de fuego" tras la derrota que sufrieron la noche anterior frente a los Spurs de San Antonio.
"Quedó perfectamente claro que la pasada noche dejamos escapar un triunfo", destacó McGrady, que ante los Spurs falló 10 de los 12 tiros de campo que hizo. "Teníamos que comprobar la capacidad de reacción como equipo ante un rival que está en nuestra misma conferencia y estuvimos acertados".
McGrady esta vez fue el segundo máximo encestador de los Rockets al conseguir 18 puntos, con nueve rebotes, cuatro asistencias y un tapón.
"Pienso que en los primeros minutos del partido los jugadores teníamos un mal sabor de boca y queríamos salir al campo para ganarlo", señaló McGrady. "Fue un gran triunfo colectivo para nosotros. La defensa estuvo superior. Podríamos decir que volvimos a salir fuera de nuestro campo y logramos otro triunfo".
McGrady, que fue multado con 25.000 dólares por intervenir en la pelea del pasado miércoles cuando se enfrentaron a los Suns de Phoenix, reconoció que el pobre rendimiento que había tenido ante los Spurs le había dejado desilusionado.
"Estaba enfadado conmigo mismo por no haber sido agresivo y poco efectivo en ataque, pero esta noche deseaba dejar bien claro al resto de mis compañeros que hice acto de presencia", subrayó McGrady. "Un poco tocado pero presente y mi deseo fue tener un buen comienzo y eso sucedió".
McGrady admitió la gran competitividad que hay dentro de la liga y por lo tanto tenían que estar siempre al mejor nivel de juego, pero era algo que le gustaba y frente a los Hornets lo habían demostrado.