El presidente alemán, Joachim Gauck, asumió hoy su cargo con un discurso en el que invocó el "milagro de la democracia" con el que la Alemania occidental se vio favorecida desde 1945 y la oriental desde la caída del muro de Berlín en 1989.
"Siento mi país ante todo como el país del milagro de la democracia", dijo Gauck evocando la superación de las dos dictaduras tras jurar su cargo ante los plenos del Bundestag y el Bundesrat, las dos cámaras parlamentarias germanas.
Gauck, que fue un opositor al extinto régimen comunista de la República Democrática Alemana (RDA), recordó también el lema del movimiento cívico que llevó a la caída del muro de Berlín -"Nosotros somos el pueblo"- y posteriormente a la reunificación de Alemania.
El presidente también abordó la cuestión de la integración de inmigrantes -que fue el tema central de su antecesor Christian Wulff- al decir que "en nuestro país tienen que sentirse en casa todos los que viven en él" con "sus idiomas, sus religiones y sus culturas".
Gauck es el undécimo presidente de la República Federal de Alemania, el primero que no procede del oeste del país sino de la antigua RDA, así como el primer independiente y sin pasado en un partido político.
Con 72 años, además, Gauck es el presidente que con mayor edad asume el cargo.
Como tal, Gauck recordó la importancia que había tenido la idea europeista para su generación, como una promesa, y agregó que ahora para la generación de sus nietos, Europa hace tiempo que se convirtió en parte de su realidad vital.
"Por eso, pese a la crisis y justo en medio de la crisis, tenemos que tener el valor de profundizar la unidad del continente", dijo Gauck.
Gauck viajará el lunes a Polonia en su primera visita oficial al extranjero y posteriormente realizará otros viajes a Francia y a otros países vecinos.