El principal jefe militar de Venezuela, general en jefe Henry Rangel, denunció hoy que "mafias" y "sectores" de diferente signo trabajan en una "perfecta" orquestación para oponerse al control estatal de la actividad aurífera nacional.
"Cuando el Gobierno anuncia planes para el desarrollo del oro comienzan a salir diferentes actores, con múltiples y diferentes intereses, y empiezan a orquestar, de manera tan perfecta, que impiden que la actividad se desarrolle", sostuvo el general en declaraciones a la emisora estatal Venezolana de Televisión.
Alertó que los mineros son utilizados por "mafias" y "algunos actores" que han comenzado "a generar el caos social" en busca de inhibir la acción de las autoridades y desviar "la atención hacia el conflicto social de los trabajadores y de la población".
Se trata de "actores locales, regionales, políticos, económicos, ambientalistas, sindicatos, que salen a pelear por los intereses de ellos y no por los intereses del Estado-Nación", detalló.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció la semana pasada que, en el marco de los poderes legislativos extraordinarios que le concedió el Parlamento, promulgará una ley para que el Estado asuma en exclusiva el control de la exploración del oro "y todas las actividades conexas".
La norma rematará un cerco que la Fuerza Armada inició hace dos años, especialmente en el centro este, sureste y suroeste selvático del país, fronterizo con Brasil y Colombia, donde se encuentra el mayor número de las principales vetas de oro descubiertas.
Medios locales indicaron hoy que desempleados, habitantes y trabajadores del consorcio minero Rusoro Mining participaron este lunes en una reunión celebrada en Ciudad Guayana, en el estado Bolívar (oriente), para pronunciarse sobre la nacionalización y expresar, entre otras, su preocupación por la estabilidad laboral.
En mayo pasado, Chávez afirmó que la producción nacional de oro bordea en la actualidad las 11 toneladas anuales y que una cifra similar sale de contrabando hacia otros países.
El comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana garantizó que el plan oficial "no desmejorará la calidad de vida de los mineros" y que ha asumido al hombre "como un patrimonio importante".
El general en jefe destacó que gracias a "un trabajo constante" desde 2009 la Fuerza Armada ha identificado a quienes controlan la minería ilegal y el traslado de los trabajadores en avionetas, que ha derivado, adicionalmente, en un contrabando de combustible.
Rangel aclaró que el Estado ya controla las estaciones de distribución, lo que en dos años ha logrado impedir que "alrededor de 18 millones de litros de combustible hayan entrado en la selva".
La minería ilegal en los estados Bolívar y Amazonas comenzó hace más de medio siglo y ha afectado considerablemente el medio ambiente, a la vez que, según advirtió el jefe castrense, creó un sistema que "esclavizaba a las personas".