La española Almudena Cid disputará el domingo su tercera final olímpica consecutiva, una cifra a la que no ha llegado ninguna otras gimnasta desde que la rítmica se introdujo en los Juegos en 1984.
Cid pasó con la novena nota a una final que sólo tenía sitio para las diez mejores. Si mantiene ese puesto el próximo domingo, repetirá la misma plaza que hace ocho años en Atlanta y hace cuatro en Sydney, pero ahora con 24 años, una edad a la que pocas gimnastas se mantienen en la elite.
La rusa Alina Kabeva, doble campeona mundial y medalla de bronce en los últimos Juegos, ocupó la primera posición en esta ronda previa, seguida de su compatriota Irina Tchachina y de la ucraniana Anna Bessonova.
Almudena Cid sentó ayer un precedente para la rítmica mundial que no será fácil de igualar. Lo celebró con lágrimas y recibiendo la felicitación de los príncipes de Asturias, que se acercaron al pabellón ateniense de Galatsi para ver su actuación.
Cid ocupaba la octava posición al comenzar la jornada, gracias a las notas obtenidas ayer. Pero bajó una plaza con su primer ejercicio de ayer, el de cinta
Gimnasta española disputa tres finales
Almudena Cid sentó un precedente para la rítmica mundial que no será fácil de igualar.