La filial brasileña de la General Motors (GM) ratificó hoy en Sao Paulo que mantendrá su plan de inversiones y la plantilla a pesar de que la matriz se declaró en bancarrota en Estados Unidos.
"GM Brasil no ha necesitado de ayuda en los últimos tres años y nuestra previsión es que en los próximos cinco años la GM de Brasil no va a necesitar ayuda de Estados Unidos", declaró a periodistas en Sao Paulo el presidente de la compañía en el país y para el Mercosur, Jaime Ardila.
Agregó que la General Motors de Brasil "no está involucrada en el proceso de reestructuración en Estados Unidos" y que la filial "es saludable y lucrativa en 2009".
"No va a suceder nada diferente. Los consumidores pueden quedarse tranquilos. No hay la menor posibilidad de vender la filial de Brasil", comentó Ardila en referencia al proceso de bancarrota al que se llegó en Estados Unidos por la deuda de la matriz de 17.000 millones de dólares agravada por la crisis global.
La filial que dirige Ardila tiene un plan de inversiones de 2.500 millones de dólares para el período 2007-2012 que, según dijo, será mantenido por la compañía.
De esas inversiones, la General Motors de Brasil recibirá 2.000 millones de dólares y los 500 millones de dólares restantes serán destinados a la producción en Argentina.
"Estamos preparando anuncios de inversiones para las próximas semanas y meses en proyectos específicos", subrayó.
Ardila aseveró también que la compañía respetará el acuerdo con el Gobierno brasileño de no despedir empleados durante el período de reducción de impuestos que se puso en marcha a comienzos de este año para incentivar las ventas del sector, duramente golpeadas por la crisis.
"El acuerdo vence en junio, pero hasta ahora ni hemos pensado en conversar con el Gobierno en otro acuerdo. Vamos a respetar el existente", indicó.
El empresario apuntó que la venta de Opel, brazo de GM en Europa, a la canadiense Magna no alterará la relación que se tenía y la empresa con sede en Alemania continuará con el desarrollo de nuevas tecnologías para la compañía.
"No cambia nada en términos de estructura de productos. Los productos de Opel van a continuar siendo desarrollados por el cuerpo de ingenieros y diseñadores de GM", explicó.
El mes pasado la General Motors vendió en Brasil 47.800 vehículos, un 17% más que en abril, y la participación en el mercado de automóviles fue del 20%.