Las autoridades nicaragüenses advirtieron hoy que un centro de baja presión que se ubica al oeste de Nicaragua, con probabilidad de convertirse en depresión tropical, amenaza con impactar el Caribe de este país, por lo que instaron a la población a tomar precauciones.
La primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno nicaragüense, Rosario Murillo, dijo a medios oficiales que existen muchas probabilidades de que ese fenómeno, que se encuentra al oeste del mar Caribe, se fortalezca y se convierta en depresión tropical durante este fin de semana.
Según Murillo, el fenómeno podría afectar con intensas lluvias y vientos la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y parte de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).
Por otra parte, el subdirector del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Jorge Castro, explicó a periodistas que existe "un 20 por ciento de posibilidades" de que el centro de baja presión evolucione a tormenta tropical o depresión tropical, "que son precursores de los huracanes".
El Gobierno de Managua instruyó, por tanto, a la Defensa Civil y a los habitantes del Caribe nicaragüense "estar en máxima disposición para atender cualquier emergencia".
Nicaragua permanece en estado de calamidad y alerta nacional desde el pasado lunes y en 10 días contabiliza 16 muertes, 134.525 personas afectadas y cerca de 1.000 kilómetros de carreteras y caminos destruidos, producto de las intensas precipitaciones,
Los organismos de socorro se mantienen listos para evacuar a unas 3.000 personas que habitan en las costas del Lago de Xolotlán o de Managua, cuyo aguas han crecido.
Con los 16 fallecidos reportados en el actual período, ya suman 36 los muertos durante la temporada lluviosa que comenzó el 21 de mayo pasado en Nicaragua, según cifras oficiales.