El Banco Mundial (BM) alertó hoy que el desembarco masivo de flujos de capital en los países del este asiático y el Pacífico plantea un desafío para la estabilidad macroeconómica de la zona.
El BM, que publicó hoy su informe revisado de perspectivas económicas del este asiático y el Pacífico, adelanta un crecimiento en la región este año del 8,9, frente al 7,3 por ciento de 2009.
China, con un crecimiento esperado del 9,5 por ciento este año y el 8,5 por ciento el siguiente, encabezará el pelotón.
De hecho, el informe del BM menciona que de no ser por el gigante amarillo la previsión de crecimiento en la zona caería este año hasta el 6,7 por ciento.
El organismo multilateral indicó que las robustas perspectivas de crecimiento de la zona -doblemente atractivas por la debilidad de los países desarrollados- hará que los gobernantes tengan que llevar a cabo un delicado equilibrio.
El problema, apunta el BM, tiene que ver con la llegada de grandes flujos de capital y la presión al alza que eso ejerce sobre las divisas de la zona.
El BM recuerda, en ese sentido, que los grandes flujos de capital han provocado ya una apreciación sustancial de las monedas del este asiático pese a las intervenciones en los mercados de los bancos centrales.
"Si los flujos siguen siendo robustos (...) las autoridades afrontarán el desafío de lograr un equilibrio entre la necesidad de grandes flujos de capital y la de asegurar la competitividad, la estabilidad del sector financiero y una baja inflación", dijo en un comunicado Vikram Nehru, economista jefe del BM para el este asiático.
El BM prevé que los déficit fiscales del área siguen siendo mayores que antes de la crisis, una situación que esperan continúe mientras los gobiernos mantengan las redes de protección social y sigan invirtiendo en infraestructuras.
En línea con lo señalado en ocasiones anteriores, el BM insistió en la necesidad de que China ponga más énfasis en los servicios y el consumo en lugar del sector exportador.