Una delegación de 20 representantes estadounidenses y canadienses de organizaciones confesionales, sindicales y defensoras de los derechos humanos viajarán mañana a Honduras para observar los comicios del próximo domingo.
Uno de los grupos, el Quixote Center, con sede en Hyattsville (Maryland), informó hoy que la misión, la octava que se traslada a Honduras desde el golpe de Estado del pasado 28 de junio que derrocó a Manuel Zelaya, prevé observar las elecciones y la situación de los derechos humanos en varias ciudades y pueblos hondureños.
El motivo de su viaje a Honduras es la preocupación de que pueda haber violencia en los días previos a las elecciones generales y el mismo día de la votación.
Con su presencia, esperan poder "mitigar" posibles violaciones a los derechos humanos por parte de la Policía y el Ejército de ese país centroamericano, señaló el Centro.
La delegación, integrada en su mayoría por estadounidenses pero también con algunos canadienses, documentará los casos de violaciones a los derechos humanos si los hubiera.
La misión considera que, al ser testigos de las elecciones y la situación de los derechos humanos en Honduras y acompañar a quienes pacíficamente se manifiesten en pro del restablecimiento de la democracia, puede "prevenir más represiones y violencia", dijo Tom Loudon, uno de los directores del Quixote Center.
Los miembros de la delegación planean reunirse con varias organizaciones de la sociedad civil y con funcionarios de la embajada de EE.UU. en Tegucigalpa antes y después de los comicios.
El domingo, los representantes se repartirán por el territorio hondureño para labrarse una opinión más detallada del desarrollo de los comicios.