Una tribu guaraní en Brasil ha exigido a la petrolera Shell que deje de utilizar su tierra para la producción de etanol, informó hoy en un comunicado la organización defensora de las comunidades indígenas Survival International.
"Shell debe dejar nuestra tierra, la compañía debe dejar de usar tierra indígena. Queremos Justicia, queremos que nuestra tierra sea trazada y protegida para nosotros", dijo a Survival Ambrosio Vihalva, un guaraní de la comunidad afectada.
Según la nota de la organización, Shell se ha unido a la compañía brasileña de etanol Cosa en un negocio conjunto denominado Raizen.
Parte del etanol de Raizen, vendido como biocombustible, es producido de la caña de azúcar de la tierra de los guaraníes.
En una carta enviada a estas compañías, la tribu advierte de que, "desde que la fábrica empezó a operar, nuestra salud se ha deteriorado, de niños, adultos y animales".
Al parecer, los productos químicos utilizados en las plantaciones de caña de azúcar parecen causar diarrea a los niños guaraníes.
"Ya no podemos encontrar muchas medicinas que solían crecer en la selva, las plantas han muerto por el veneno", añaden los guaraníes, que afirman que nunca se les pidió permiso para utilizar su tierra.