El ministerio guatemalteco de Medio Ambiente ordenó hoy realizar un estudio para contrastar el análisis realizado por la Universidad de Michigan (EE.UU.) que encontró sustancias tóxicas en la sangre y la orina de los habitantes de áreas vecinas a una mina de oro.
"Se ha pedido de urgencia al ministerio de Salud Pública realizar un estudio para determinar la veracidad del informe de la Universidad de Michigan", dijo a Efe Claudia Benavente, portavoz del Ministerio de Medio Ambiente.
La funcionaria precisó que las autoridades ambientales del país esperarán a conocer los resultados del estudio que realizará la cartera de Salud para contrastar la información, ya que, aseguró, los datos con que cuenta "el Ministerio de Medio Ambiente no coinciden" con el análisis científico.
El estudio, realizado por la Universidad de Michigan y divulgado el martes por la revista Physicians for Human Rights, encontró metales tóxicos en las muestras de sangre y orina tomadas a habitantes de las comunidad de San Miguel Ixtahuacán y Sipacate, en el departamento occidental de San Marcos.
En esas comunidades opera desde 2008 la mina Marlin, propiedad de la compañía Montana Exploradora, subsidiaria de la multinacional canadiense Gold Corp Inc., la cual produce cada año un promedio de 250.000 onzas de oro y 3,5 millones de onzas de plata.
El estudio, realizado con muestras tomadas a un grupo de pobladores en agosto del año pasado, señala que encontraron en su sangre y orina residuos de mercurio, cobre, arsénico, zinc y plomo, que pueden provocarles problemas de salud.
Los investigadores señalaron que también detectaron diferencias en la calidad del agua tomadas en quebradas mina abajo, comparadas con muestras de un sitio en la parte superior de la mina.
El asesor jurídico de Montana Exploradora, Jorge Mario Sandoval, descartó que la supuesta contaminación sea producto de la mina Marlin y aseguró que diversas entidades gubernamentales "tienen datos confirmados de que no hay cambios en la calidad del agua" consumida por los habitantes de las localidades vecinas.
"Estudios del Gobierno de Guatemala han comprobado que la actividad de la mina Marlin no afecta los nacimientos de agua de las comunidades ni la calidad de los ríos de la zona", dijo Sandoval a medios locales.
La Universidad de Michigan, en su estudio, recomendó al Gobierno guatemalteco efectuar estudios científicos permanentes para vigilar la presencia de residuos tóxicos en el agua consumida por los pobladores que habitan las zonas cercanas a la mina.