Representantes de 150 países y organismos financieros de todo el mundo se darán cita en la capital guatemalteca a partir de mañana para participar en una conferencia por medio de la cual Guatemala invocará la solidaridad internacional para reconstruir el país.
"Estamos optimistas con los resultados. Sabemos que varios países amigos darán aportes de diferente índole y creemos que lo importante es la solidaridad", dijo hoy a Efe el presidente guatemalteco, Álvaro Colom.
Según el mandatario, 150 delegaciones confirmaron su asistencia a la Conferencia Internacional de Cooperantes para la Reconstrucción con Transformación de Guatemala, que se realizará entre mañana, lunes y el próximo martes, en esta capital.
"El apoyo de la comunidad internacional es importante, pero es más importante el aporte de cada uno de los guatemaltecos" para reconstruir el país que durante este año fue fuertemente azotado por diversos fenómenos naturales, señaló Colom.
La erupción del volcán Pacaya, a finales de mayo; la tormenta tropical "Agatha", en los primeros días de junio; así como las copiosas lluvias de agosto y septiembre causaron serios daños a la economía e infraestructura de este país centroamericano y se cobraron la vida de más de 274 personas.
Según las estimaciones del Gobierno, para reconstruir el país "con transformación" se necesitan unos 15.000 millones de quetzales (1.875 millones de dólares).
Un aporte inicial del Estado guatemalteco han sido los bonos del tesoro y la ampliación presupuestaria aprobada hace un mes por el Parlamento que suman 3.100 millones de quetzales (387,5 millones de dólares).
Sin embargo, aún faltan por financiar proyectos de infraestructura, recuperación económica y mitigación, entre otros por unos 11.900 millones de dólares (1.487,5 millones de dólares).
Colom dijo que "es muy difícil" que esa suma sea aportada por la comunidad internacional.
No obstante, indicó, sin precisar detalles, que "habrán anuncios importantes" para financiar proyectos específicos durante los próximos cuatro años.
El sector empresarial, así como los partidos políticos de oposición, rechazaron una propuesta presentada semanas atrás por el Gobierno de Colom para crear un "impuesto de reconstrucción" que tendría carácter temporal.