El Gobierno de Guatemala mantiene en secreto el primer informe enviado por EE.UU. sobre los experimentos médicos que se realizaron en guatemaltecos a los que se infectaron intencionalmente con sífilis y gonorrea entre 1946 y 1948, informó hoy una fuente oficial.
Un portavoz de la vicepresidencia de Guatemala dijo a Efe que el informe se recibió la semana pasada, pero que hasta hoy no se ha dado a conocer su contenido.
El informe lo recibió el vicepresidente Rafael Espada, pero aclaró que no lo dará a conocer debido a que la investigación sobre el contagio de centenares de guatemaltecos entre 1946 y 1948 se hace con reserva.
Este es el primer informe que envía el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, y Espada lo recibió vía internet desde la embajada estadounidense.
Espada dijo el pasado viernes que el contenido de ese documento lo conocerá la comisión gubernamental que investigue los experimentos médicos y que él coordina.
La comisión fue nombrada la semana pasada por el presidente guatemalteco, Álvaro Colom, y, además de Espada, está integrada por el ministro guatemalteco de Salud, Ludwig Ovalle, y el presidente del Colegio de Médicos de Guatemala, Carlos Mejía.
El objetivo de la comisión será llegar a la verdad de los hechos, así como determinar cómo fue posible que estos hechos ocurrieran, quiénes fueron las víctimas, qué secuelas tuvieron los experimentos y quiénes fueron los responsables.
El pasado 1 de octubre, Estados Unidos reveló que entre 1946 y 1948 científicos de ese país contaminaron de forma internacional con sífilis y gonorrea a más de 1.500 guatemaltecos, sin que estos dieran su consentimiento.
Los experimentos fueron dirigidos por el médico estadounidense John Cutler y sobre los cuales tuvo conocimiento la Organización Panamericana de la Salud.
Las víctimas de estos experimentos fueron presos, soldados, prostitutas y enfermos mentales.
El mismo 1 de octubre pasado, el presidente de EE.UU., Barack Obama, se comunico telefónicamente con Colom para manifestarle su "profundo pesar" por los hechos y ofreció todo el apoyo para la investigación.
Colom ha calificado esos experimentos como "espeluznantes" y "crímenes de lesa humanidad" y anunció que "Guatemala se reserva el derecho de la denuncia oportuna ante las instancias internacionales correspondientes" para exigir una indemnización por los daños causados.