El vicepresidente de Guatemala, Rafael Espada, solicitó hoy el apoyo de la comunidad internacional para atender la emergencia ocasionada por las fuertes lluvias que provocaron destrozos en el norte y noreste del país.
Espada se reunió con los representantes del cuerpo diplomático acreditado en Guatemala, así como con los delegados de los organismos financieros internacionales, a los que pidió un apoyo de 500 millones de quetzales (unos 66,5 millones de dólares).
El vicepresidente aseguró que el gobierno ha gastado ya una cantidad similar en atender la primera fase de reconstrucción de los departamentos de Petén, Alta Verapaz y Quiché (norte), e Izabal (noreste), los más afectados por las lluvias.
Los fondos que se requieren, explicó, "servirán para solventar la crisis y crear una planificación futura para la atención ante los desastres naturales".
Alejandro Maldonado, titular de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastre (Conred), presentó a los diplomáticos los daños causados en las últimas semanas por las fuertes lluvias que azotaron este país centroamericano.
"A nivel histórico este invierno es el más fuerte" que ha afectado al país, explicó Maldonado.
Según los datos oficiales, las fuertes lluvias dejaron tres personas fallecidas, tres desaparecidas, 58.984 damnificados (10.000 en albergues), así como daños en 8.580 viviendas, 73 puentes, 38 escuelas y 70 tramos carreteros.
Los diplomáticos ofrecieron analizar la petición del Gobierno guatemalteco, y recordaron que las Naciones Unidas y el Banco Mundial cuentan con un fondo para tratar este tipo de emergencias.