La guerra en Irak comenzó a afectar de manera directa a Jordania por el cese total de la circulación de camiones cargados de petróleo procedentes del país iraquí y con destino al reino hachemí, piedra angular de la economía.
Las autoridades comenzaron ayer a consumir las reservas de crudo acumuladas en la ciudad de Aqaba y en dos barcos petroleros que el Gobierno jordano mantiene anclados en ese Golfo desde hace meses, que en total suman 720,000 toneladas de crudo entre los dos.
Mientras, la Compañía de Transporte Terrestre Jordano-Iraquí comenzó a transportar crudo del Golfo a las refinerías del reino hachemí en la ciudad de Zarqa, como acordó el ministro de Energía y Recursos Minerales.
El tráfico comenzó a disminuir precipitadamente el jueves, sólo horas después de que cayeran las primeras bombas estadounidenses en Bagdad y ayer paró por completo.
La economía de Jordania depende del trato preferencial de Irak, principal socio comercial del reino y su único suministrador de petróleo.
Desde el fin de la Guerra del Golfo en 1991, y como muestra de agradecimiento por el respaldo del rey Hussein a Irak -país que controla las segundas reservas de crudo más grandes del mundo-, el presidente iraquí comenzó a regalar la mitad del petróleo que proporcionaba a Jordania, más de cinco millones de barriles en 2002.
El reino hachemí recibe desde entonces el resto a precio de coste, a cambio de productos y servicios por un valor de 310 millones de dólares.
Además, Irak, receptor de más de un 20 % de las exportaciones de Jordania, es también el mercado más importante del reino hachemí.
Según Hisham Asfur, el director de la Compañía de Transporte, de ahora en adelante más de 350 camiones llevarán a diario una media de 10,000 toneladas de petróleo de las reservas de la Compañía Jordana de Refinería de Petróleo en Aqaba a su refinería en Zarqa, es decir, casi el mismo volumen de ese combustible que Jordania importaba de Irak.
222El paso de camiones con petróleo procedentes de Irak está paralizado.
La Compañía de Transporte, es propiedad de ambos gobiernos y se creó en 1980 para transportar productos y petróleo desde el Golfo de Aqaba hasta Bagdad y crudo desde Irak a Jordania.
El ministro de Comunicación jordano, Muhamad al-Aduan, afirmó que las autoridades han declarado el desierto al este del país, a lo largo de los 181 kilómetros de frontera Irak, zona militar cerrada, pero que el paso de al-Karama que conecta ambos países se mantiene abierto.
Por el momento han llegado al país más de 700 sudaneses, chadíes y egipcios, desde que comenzaron a entrar desde Irak.
Hasta el momento no se ha registrado la presencia de iraquíes en el campo de refugiados preparado para ellos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), situado a 57 kilómetros de al-Karama en el desierto jordano.
Según los desplazados que comenzaron a entrar en Jordania, la población iraquí se ha trasladado desde los centros urbanos, que tienen más probabilidad de sufrir fuertes agresiones, a zonas rurales.