"Os anuncio una gran alegría Tenemos Papa el eminentísimo y reverendísimo señor ...el nombre Cardenal de la Santa Iglesia Romana, que ha tomado como nombre ...".
Habemus Papam, cardenales eligen al sucesor de Pedro
El humo blanco de la chimenea del Vaticano anunció la escogencia del máximo representante católico. Como está establecido. El elegido obtuvo una mayoría de dos tercios, es decir, 77 votos.
La "fumata blanca" instalada en la capilla Sixtina del Vaticano ha anunciado que la Iglesia católica tiene un nuevo papa.
A
partir de ese momento se pone en marcha un ritual que culminará con la
bendición urbi et orbi que impartirá el sucesor de Benedicto XVI a la
ciudad de Roma y a todo el mundo.
El humo blanco expelido por la
chimenea instalada en la capilla Sixtina era la señal que aguardaban los
miles de fieles desde el comienzo ayer martes del cónclave.
Inmediatamente
después de producirse la elección canónica, el último de los cardenales
diáconos, el estadounidense James Harvey, llama a la capilla Sixtina al
Secretario del Colegio Cardenalicio, al Maestro de Celebraciones
Litúrgicas y a dos ceremonieros.
Dado que el cardenal decano,
Angelo Sodano, y el vicedecano, Roger Etchegaray, no participan en el
cónclave por tener más de 80 años, el encargado de preguntar al elegido
si acepta ser papa o no ha sido el cardenal italiano Giovanni Battista
Re, que ha presidido la asamblea.
El cardenal Re en nombre de
todos los electores pide el consenso del elegido con la siguiente frase:
"ACCEPTASNE ELECTIONEM DE TE CANONICE FACTAM IN SUMMUM PONTIFICEM?"
(Aceptas tu elección canónica como Sumo Pontífice?).
Una vez dada
la respuesta afirmativa, le pregunta: "QUO NOMINE VIS VOCARI?" ("Con
que nombre quieres ser llamado?"). El Sumo Pontífice responde: "VOCABOR
..." (Me llamaré...)
Tras aceptar -en esta ocasión- ser el 266
sucesor del apóstol Pedro, el cardenal elegido pasará a la pequeña
habitación existente a la izquierda del altar mayor de la Sixtina, bajo
el "Juicio Final" de Miguel Angel.
En esa sacristía, conocida
como la "sala de las lágrimas" por las que han derramado en ella a lo
largo de la historia los papas recién elegidos, meditará en solitario y
se vestirá una de las tres sotanas blancas que encontrará preparadas.
Ya
vestido de blanco, el nuevo pontífice regresará a la Sixtina, donde
será recibido con un largo aplauso por los cardenales, que uno a uno se
acercará a presentarle su obediencia.
Después el primer cardenal
de los diáconos (el Protodiácono), en esta ocasión el francés Jean-Louis
Tauran, se asomará a la logia de las bendiciones de la basílica de San
Pedro del Vaticano y anunciará al pueblo la elección del nuevo Pontífice
con estas palabras: "ANNUNTIO VOBIS GAUDIUM MAGNUM; HABEMUS PAPAM:
Eminentíssimun ac Reverendíssimum Dóminum, Dóminum ... SANCTAE ROMANAE
ECCLESIAE CARDINALEM ... QUI SIBI NOMEN IMPOSUIT ..."
"Os anuncio una gran alegría Tenemos Papa el eminentísimo y reverendísimo señor ...el nombre Cardenal de la Santa Iglesia Romana, que ha tomado como nombre ...".
"Os anuncio una gran alegría Tenemos Papa el eminentísimo y reverendísimo señor ...el nombre Cardenal de la Santa Iglesia Romana, que ha tomado como nombre ...".