Fuerzas británicas revelaron ayer que habían encontrado los restos mortales de unas 200 personas en unas barracas cerca de la ciudad de Basora junto con catálogos de espeluznantes fotografías que hombres muertos.
Decenas de sencillos ataúdes de madera y bolsas de plástico llenas de huesos estaban en un edificio de un complejo militar cerca de Basora, la segunda ciudad más grande de Irak, dijeron corresponsales con las tropas británicas.
El canal de televisión árabe Al Jazira citó a un anónimo oficial iraquí en Basora quien dijo que los restos eran de soldados iraquíes muertos en la guerra contra Irán, entre 1980 y 1988, y recientemente repatriados desde Teherán. El oficial dijo que el comienzo de la guerra liderada por Estados Unidos evitó que las autoridades devolvieran los cuerpos a sus familias.
Pese a que la guerra con Irán, que costó aproximadamente un millón de vidas, terminó 15 años atrás, ambos países aún intercambian cuerpos y prisioneros de guerra. El último intercambio fue el 19 de marzo, un día antes del comienzo de la actual guerra. En un contenedor cerca de los ataúdes, los soldados encontraron descoloridas fotografías de cuerpos, muchos de los cuales parecían tener heridas de bala en la cabeza.
Vanessa Allen, corresponsal de la Asociación de la Prensa Británica, dijo que algunos de los rostros habían sido quemados, mutilados o tenían señales de horribles heridas. "Estas son todas ejecuciones", dijo el capitán Jack Kemp, citado por la Asociación de la Prensa Británica, mientras hojeaba las fotografías.
Funcionarios estadounidenses y británicos indicaron que se preparan para enjuiciar a los líderes iraquíes por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y han enviado a investigadores a buscar evidencia. Los huesos fueron sacados de las barracas cerca de Basora y se llamó a expertos para que los examinaran.
"Van a tratar la zona como un cementerio de guerra. Han acordonado el área y aguardan la llegada de los equipos de expertos forenses, que esperamos puedan contarnos qué pasó exactamente", dijo un portavoz militar británico en los cuarteles centrales en Qatar. No estaba claro cuánto tiempo llevan allí los cadáveres, pero las indicaciones iniciales sugerían que las personas podrían haber muerto varios años atrás.
La región ha sido escenario de feroces batallas durante las dos últimas décadas, con un gran número de víctimas civiles de la guerra entre Irak e Irán de 1980-1988, la Guerra del Golfo en 1991 y el levantamiento de los chiítas musulmanes que siguió a la derrota de Irak en Kuwait.