El sacerdote guatemalteco Miguel Ángel Hernández, quien estaba asignado a una parroquia de Ocotepeque (Honduras) y había desaparecido el pasado fin de semana, fue hallado hoy asesinado en una provincia del oriente de Guatemala, informó informaron fuentes oficiales.
Fuentes de la Policía y del Ministerio Público (MP) explicaron a periodistas que el cuerpo del religioso, de 45 años, fue encontrado en el interior de un hotel de la ciudad de Esquipulas, a unos 222 kilómetros al este de la capital.
Según las primeras investigaciones, el cuerpo del sacerdote presenta varias heridas de arma blanca.
La Policía hondureña había informado que Hernández fue secuestrado el pasado fin de semana cuando se trasladaba de Ocotepeque, hacia la ciudad oriental de Chiquimula (Guatemala).
El sacerdote guatemalteco tenía cuatro años de estar al frente de la parroquia de Ocotepeque.
El vehículo en el que se transportaba Hernández fue localizado ayer en una carretera que conduce a la aldea Tablones, en el municipio de Ipala (Chiquimula), según reveló hoy la Policía de Guatemala.
El sacerdote Juan Pablo Lobos, de la Orden Franciscana a la que pertenecía la víctima, lamentó hoy, en declaraciones a radios locales, el asesinato de Hernández.
Lobos exhortó a las autoridades a investigar el crimen para que no quede impune.
Según las autoridades guatemaltecas, hasta ahora, se desconoce el móvil del secuestro y posterior asesinato de Hernández, aunque anunciaron que hoy iniciaron las investigaciones para esclarecer el hecho y dar con los responsables.
El cuerpo del religioso fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Chiquimula para la necropsia legal.