El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, terminó hoy su visita de dos días en Haití con un recorrido por el suroeste y el oeste del país, las zonas más afectadas por el devastador sismo del 12 de enero pasado.
Harper visitó, junto al primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, las tropas del Ejército canadiense acantonadas en Léogane.
Dirigiéndose a los militares canadienses, Harper se felicitó de que "Canadá es ahora un protagonista principal en cuanto a socorrer a los que sufren catástrofes naturales".
El gobernante canadiense visitó también las ruinas del liceo Anacoanna, que colapsó sin causar víctimas mortales.
Las fuerzas canadienses se comprometieron a reconstruir esta escuela.
Harper pudo constatar el trabajo realizado en un hospital de campo instalado por Canadá dos semanas después del sismo y que ha atendido hasta el momento a 2.148 personas.
En la primera parte del día, el primer ministro canadiense visitó una clínica militar y otras instalaciones levantadas por su país para tratar de mejorar las condiciones sanitarias.
Harper intercambió con los jefes militares y médicos canadienses que intervienen en Jacmel y se entrevistó brevemente con pacientes.
También visitó una unidad de purificación de agua establecida por las fuerzas canadienses que, además, coordinan las actividades del aeródromo de la ciudad.