La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, felicitó hoy a Porfirio Lobo por su triunfo en los comicios hondureños, los cuales, dijo, fueron "un importante hito" en el camino para solucionar la crisis, pero no suponen "el final" del proceso.
"Un proceso electoral de un año de duración culminó el 29 de noviembre cuando los hondureños expresaron su voluntad democrática de manera pacífica y con una amplia participación. Elogiamos a los hondureños por este logro y felicitamos al presidente electo (Porfirio) Lobo por su victoria", señaló Clinton después de la reunión que mantuvo con su homólogo ucraniano, Petró Poroshenko.
"Esas elecciones del 29 de noviembre fueron un importante hito en el proceso hacia adelante pero no su final", sostuvo la jefa de la diplomacia estadounidense en breves declaraciones a la prensa, las primeras que hace sobre la crisis en Honduras desde la celebración de los comicios en esa nación centroamericana y la decisión del Congreso de no restituir al depuesto presidente Manuel Zelaya.
Tras mencionar la reunión que Lobo mantuvo el martes con el presidente costarricense, Óscar Arias, y el panameño, Ricardo Martinelli, para "avanzar en la cooperación regional" con respecto a Honduras, Clinton confirmó que conversó ayer con Arias, y aseguró que lo hará también con otros líderes.
Clinton destacó que desde las elecciones Lobo ha "lanzado" un diálogo nacional y ha hecho un llamado para impulsar la creación de un Gobierno de Unidad y de Reconciliación, así como para constituir una Comisión de la Verdad.
Estos dos puntos están incluidos en el Acuerdo Tegucigalpa-San José firmado entre el Gobierno de facto encabezado por Roberto Micheletti y Zelaya el 30 de octubre pasado.
La Secretaria de Estado reiteró que EE.UU. reconoce las elecciones y el resultado de las mismas, y aseguró que seguirá apoyando a los hondureños y trabajando estrechamente con aquellos países en la región que quieran buscar una vía democrática para ayudar a Honduras a salir definitivamente de la crisis.
Clinton recordó que desde el golpe de Estado del 28 de junio EE.UU. ha defendido sus principios democráticos y apoyado a Honduras en la búsqueda de un camino "pragmático" para restaurar la democracia y el orden constitucional.
Reiteró que Washington condenó la expulsión de Zelaya y ha tomado "pasos importantes" para subrayar su determinación de conseguir el regreso a la democracia en Honduras.
En este sentido, recalcó el respaldo que dio EE.UU. al proceso de San José, impulsado bajo la mediación de Arias y al Acuerdo Tegucigalpa-San José que se firmó después con la ayuda de Washington, y aseguró que su país se siente "alentado" por el trabajo de líderes latinoamericanos para apoyar una salida democrática a la crisis en Honduras.