El Gobierno de Honduras no notificó a su similar de Paraguay del regreso a Asunción del ex ministro paraguayo Sabino Augusto Montanaro, acusado de delitos de lesa humanidad, tras permanecer asilado 20 años en ese país, anunció hoy la cancillería paraguaya en un comunicado.
"La Cancillería Nacional comunica que el Gobierno de Honduras no informó al Gobierno Nacional a través de su embajada paraguaya en Costa Rica, concurrente en ese país, que el ex ministro de Interior Sabino Augusto Montanaro estaría regresando a Paraguay el viernes 1 de mayo de 2009", señala el texto.
El regreso de Montanaro sorprendió a las autoridades y motivó una espontánea movilización de decenas de ex presos políticos y familiares de víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) ante el sanatorio al que primeramente fue ingresado desde la terminal aérea.
La aglomeración de personas obligó a la policía a acordonar el sanatorio asunceno y se produjeron incidentes entre los agentes y los manifestantes cuando parte de estos apedrearon la ambulancia que trasladó después al octogenario ex ministro al policlínico policial Rigoberto Caballero, donde permanece bajo arresto.
El considerado represor del gobierno de Stroessner fue ministro de Interior durante 23 años, entre 1966 y 1989, y afronta varios procesos por delitos de lesa humanidad, muchos de ellos dentro de la Operación Cóndor, un esquema de persecución instaurado por los regímenes militares del Cono Suramericano en la década de 1970.
La escueta declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores se suma a unas declaraciones realizadas la pasada noche por el ministro de Interior, Rafael Filizzola, quien no descartó una reclamación oficial del Gobierno de Asunción a las autoridades de Tegucigalpa.
"Tenemos que ver por qué el país que le dio asilo no comunicó a nuestro Gobierno que él (Montanaro) habías renunciado a ese asilo. Es un tema que vamos a tener que ver con el canciller" (Héctor Lacognata), declaró a periodistas Filizzola.
Montanaro, de 86 años y con varias complicaciones debido al deterioro progresivo de su estado de salud, fue sometido a una revisión médica en un sanatorio privado al que ingresó a instancia de sus familiares, pero el juez Arnaldo Fleitas ordenó su traslado al policlínico policial.
La aglomeración de personas continuaba hoy frente a este centro hospitalario, donde los familiares de víctimas, que exigen que Montanaro sea encarcelado en la cárcel de Tacumbú, la mayor del país, permanecen en estado de vigilia.
El ex ministro "estaba asilado, así que lo menos que podía hacer el Gobierno del país que le dio asilo era avisarnos que él había renunciado" a ese beneficio, resaltó Filizzola.