Autoridades de Honduras anunciaron hoy que inspeccionarán los productos japoneses que ingresen al país y ayudarán a los ciudadanos hondureños que quieran volver ante la crisis nuclear que vive Japón por el terremoto del pasado día 11.
El ministro hondureño de Salud, Arturo Bendaña, dijo que, aunque por ahora no hay motivos de alarma, los productos que ingresen a Honduras procedentes de Japón "deben ser cuidadosamente revisados" por la posibilidad de que estén contaminados por radiación nuclear.
"Mantenernos en alerta es lo más prudente" ante la crisis que atraviesa Japón por los daños que el terremoto y posterior tsunami ocasionaron en varias plantas nucleares, declaró el funcionario a periodistas.
Bendaña aclaró que las inspecciones que hagan las autoridades hondureñas sólo abarcarán los productos que lleguen a partir de ahora desde Japón, no los que ya están en Honduras.
"Haremos lo que corresponde para que haya una vigilancia estrecha con esos productos y estaremos en alerta porque no sabemos la magnitud de los efectos, de los contaminantes que pueden tener esos productos", explicó.
Por su parte, la Cancillería señaló en un comunicado que la embajada hondureña en Tokio colaborará con "los hondureños residentes en ese país que desean regresar de forma inmediata al país, frente al peligro nuclear que se vive en Japón".
"Según registros oficiales, hasta el momento sólo se ha gestionado el regreso de dos familias hondureñas que han decidido regresar al país, se está a la espera que se concluya el proceso", añadió.
Indicó que "hay muchos hondureños que han decidido permanecer en aquel país; sin embargo, la embajada de Honduras en Japón está trabajando y apoyando a los hondureños residentes".
Unos 80 hondureños residen en Japón y todos se encuentran en buen estado después del terremoto, según la Cancillería.
El comunicado apuntó que "se hace un monitoreo permanente en conjunto con otras embajadas para ir valorando la situación sísmica y nuclear para establecer un protocolo de evacuación en caso que sea necesario".