El centrocampista Amado Guevara, que marcó los dos goles de su equipo a Bolivia, fue el adalid de Honduras para que los catrachos vean cerca con este justo triunfo los cuartos de final de la Copa América, mientras que los bolivianos decepcionaron y se quedan casi sin opciones en este torneo.
Hondureños y bolivianos, tras perder en la primera jornada ante Costa Rica y Uruguay, respectivamente, necesitaban como el agua los puntos, lo que hizo que el pleito tuviera muchas alternativas.
Honduras comenzó con un punto más de velocidad que Bolivia, pero los del altiplano, más serenos y técnicos en su juego, aguantaron bien la salida fogosa de los centroamericanos, que le ponían más ardor, parecían más combativos y corrían más que un rival que, con todo, nunca perdió la calma y buscó a su creador, Julio Baldivieso.
Pronto los catrachos avisaron de que iban a morir sobre el campo en su primera Copa América.Bolivia vio el peligro cerca en dos pases que recibió el rápido punta Saúl Martínez, que era duda por lesión y cuya recuperación dejó en el banquillo a Marvin Brown.
Aragonés mantuvo al final la misma zaga de cinco que ante Costa Rica, con dos laterales ofensivos, y sacó como novedades al medio Ronald García y al activo delantero Líder Paz por Limberg Gutiérrez -que no se había entendido con Baldivieso- y Milton Coimbra, aunque su equipo no acabó de tomarle el aire al partido en este periodo.
Honduras, más potente físicamente, rozó el gol en el minuto 9, pero Marco Sandy saco el balón en la misma línea de meta a tiro de Oscar Lagos.Pese a su buena labor de recuperación, los intentos de Guevara y, sobre todo, del debutante "Ra inocentes en ataque, pero pudieron abrir el marcador en el 24 en un remate del central Saúl Caballero -otra de las novedades de Maradiaga-, así como en dos ocasiones de Saúl Martínez, mientras Bolivia, muy intermitente, igual que Baldivieso, sólo inquietó a Honduras, aparte de en un cabezazo de Líder Paz, en una gran jugada de Ronald García que neutralizó bien Valladares.
Tras el intermedio, los bolivianos, que demostraron su condición de equipo joven y aún en formación, ofrecieron una mejor imagen y empujaron mucho desde el inicio, sobre todo gracias a la aportación del centrocampista Limberg Gutiérrez, que entró en el descanso por Raldes, pues se hizo con el mando y cambió la cara a su equipo.
Bolivia, con el juego de creación y los lanzamientos a balón parado de Gutiérrez, barrió del campo en los primeros minutos a Honduras y estuvo a punto de marcar en dos buenas opciones de Limberg Gutiérrez, en el saque de sendas faltas en los minutos 47 y 67, pero el meta Valladares lo evitó, y en dos ocasiones de Paz.
Pero el fútbol volvió a demostrar su sello imprevisible e incluso irracional y, tras una gran reacción de Honduras, cimentada en el orden y el hambre de triunfo de todo su equipo y la inteligencia y el oportunismo de Amado Guevara, cambiaron por completo las tornas y los catrachos empezaron a fabricar una histórica victoria en esta Copa a partir de su primer gol, nueve minutos después del descanso.
El centrocampista Guevara, ex jugador del Valladolid español, fue el gran artífice, junto a la fuerza y la agresividad de todo el combinado centroamericano, de que Honduras le pasara literalmente por encima en este segundo tiempo a un equipo boliviano que se vino abajo y decepcionó con su bajo nivel de juego y su nula capacidad.
Guevara se erigió en la gran figura del partido y con sus dos bellos goles dio los tres puntos a Honduras, que, tras el primer tanto del centrocampista con un tiro desde 30 metros, siguió apretando hasta que de nuevo el bigoleador sentenció el choque con el 2-0, logrado en el 69.