La organización Human Rights Watch (HRW) pidió hoy a los Gobiernos de América Latina y el Caribe que "abandonen su oposición" a los esfuerzos de otros países de Naciones Unidas por acabar con las ejecuciones de menores delincuentes.
La Asamblea General de la ONU prepara un resolución, que está siendo debatida por los países y podría ser aprobada en noviembre próximo, pidiendo la suspensión inmediata de las ejecuciones de delincuentes juveniles.
La organización, según un comunicado difundido hoy en Nueva York, subraya que la semana pasada "el grupo de estados latinoamericanos y caribeños rechazó una propuesta de la Unión Europea (UE) de llamar a la suspensión inmediata de todas las ejecuciones de delincuentes juveniles, a la espera de la abolición por medio de reforma legal".
HRW señaló que el grupo latinoamericano "también rechazó" la propuesta de solicitar al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que presente un informe sobre el cumplimiento de la prohibición absoluta de la pena de muerte juvenil, de conformidad con la legislación internacional.
"Es simplemente inexplicable que los estados latinoamericanos y caribeños obstaculicen los esfuerzos por erradicar la ejecución de niños y niñas", dijo Jo Becker, defensora de los derechos del niño de HRW.
La activista se interrogó sobre los motivos de oposición a la medida de ese grupo de países, ya que en ninguno de ellos se ha ejecutado a menores delincuentes desde al menos 1990.
Todos los países de América Latina y el Caribe son parte de la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe cualquier ejecución de personas por delitos cometidos antes de cumplir los 18 años.
En la actualidad, son cinco los países del mundo que aplican ejecuciones por tales crímenes, que se han triplicado en los últimos cuatro años, indicó HRW.
Desde enero de 2005, Irán, Arabia Saudí, Sudán, Pakistán y Yemen han ejecutado a 32 menores y en esos países sus cárceles albergan a más de 100 menores delincuentes en sus corredores de la muerte.
Entre 2001 y 2004, según HRW, fueron ejecutados 12 delincuentes juveniles a nivel mundial.
"Aunque sólo cinco países continúan ejecutando a menores delincuentes, el reciente aumento de estas ejecuciones es sumamente preocupante", dijo Becker, que instó a los estados latinoamericanos y caribeños a unirse a otros para pedir "el fin inmediato de esta práctica bárbara".
Desde enero de 2005, Irán es responsable de 26 de las 32 ejecuciones de menores delincuentes que se sabe tuvieron lugar a nivel mundial, mientras que Arabia Saudí y Sudán han ejecutado a dos delincuentes juveniles, y Pakistán y Yemen a uno, respectivamente.
La Asamblea General de la ONU celebra su debate anual sobre los derechos de niñas y niños, y más de 300 organizaciones no gubernamentales de 82 países han pedido a ese órgano actuar urgentemente para poner fin a las ejecuciones fundamentadas en delitos cometidos por niños y niñas.
Entre las ONG de esa región que firmaron esa declaración había grupos de Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Perú y la República Dominicana.