Hungría no se unirá al llamado pacto de competitividad, ya que el país está interesado en que haya competencia en el campo fiscal, anunció hoy en Budapest el primer ministro magiar, Viktor Orbán.
"El gobierno mantendrá la independencia de impuestos" de Hungría, aseguró Orbán en rueda de prensa, dos días antes de la cumbre de los jefes de Gobierno de la Unión Europea (UE) que se celebrará en Bruselas.
Uno de los temas centrales del Consejo Europeo será justamente el del pacto de competitividad que, promovido por Alemania y Francia, prevé entre otros una armonización de los impuestos sobre las sociedades.
Según Orbán, Hungría está interesada en la competencia europea en materia fiscal y la meta de su gabinete es la de crear en el país "el sistema impositivo más competitivo de la región".
Por otra parte, el gabinete húngaro sí apoya otros puntos del pacto, como las medidas relativas al empleo.
"No es bueno que quieran excluir la competencia de impuestos", por lo que "Hungría por ahora no se integrará al pacto", insistió el jefe del Gobierno magiar.
Orbán ya había asegurado anteriormente que Hungría no está interesada en esta armonización, ya que perdería su ventaja competitiva para atraer empresas e inversiones del exterior.
En Hungría el impuesto sobre sociedades es actualmente del 10 y del 19 por ciento, según los ingresos anuales, y el salto se da sobre los 500 millones de forintos, o sea un poco menos de los 2 millones de euros.