El presidente iraquí, Sadam Hussein pidió ayer a los líderes kurdos, en un mensaje leído en la televisión oficial, que no se alíen con los "invasores" en su guerra contra Irak y que no se enfrenten con las tropas iraquíes.
"Les aconsejo que no hagan nada que puedan lamentar. Como saben, el mando y el Estado que llevan a cabo la confrontación con los invasores van a permanecer en su sitio", indicó Sadam Hussein en un mensaje dirigido a Jalal Talabani, jefe de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK). Un mensaje similar fue enviado a Masud Barzani, jefe del Partido Democrático del Kurdistán (PDK).
La UPK y el PDK controlan el Kurdistán iraquí, en el norte del país, que escapa totalmente al control de Bagdad desde la guerra del Golfo, en 1991. Hussein instó a Talabani, en su mensaje leído en la televisión estatal por el ministro iraquí de Información Mohanmed Said al Sahhaf, a "evitar cualquier confrontación con el Ejército y el pueblo" iraquíes.
Según el mensaje, "se envió una copia de la carta de Talabani a Masud Barzani". Aseguró a Talabani y Barzani que "desde hace bastante tiempo hemos comprobado que cortejan a Estados Unidos y a los sionistas".
"Pero ese coqueteo ha entrado en una fase peligrosa (...) que se transformó en invitación a las tropas norteamericanas (...) y llevó a la apertura del frente norte contra el pueblo y el ejército iraquí", añadió Hussein en esos mensajes. "Es mi deber constitucional advertirles del peligro de ese juego, si se prestan a él", dice.
Según una periodista de la AFP, las fuerzas iraquíes abandonaron una nueva posición anoche en la línea de demarcación cerca de la localidad de Kalak, situada a unos 40 km de la ciudad petrolera de Mosul, permitiendo un avance de las fuerzas kurdas.