Un grupo de investigadores brasileños identificó un gen que le confiere a la planta de café alta tolerancia para crecer en áreas afectadas por la sequía y con escasez de agua, informaron hoy fuentes oficiales.
El gen, ya usado para desarrollar una variedad genéticamente modificada de café que permite el cultivo del grano en tierras secas, fue identificado por científicos de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y de la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), informó esta última en un comunicado.
"El gen ya fue patentado y será introducido en otras plantas de interés agronómico, como soja, caña de azúcar y algodón", según la Embrapa, que es una empresa líder mundial en investigación en agricultura en áreas tropicales y ha ayudado a convertir a Brasil en uno de los mayores graneros del mundo.
Se trata de un avance importante para Brasil, que ya es el mayor productor y exportador mundial de café, así como el segundo mayor consumidor de la bebida después de Estados Unidos.
El gen fue identificado gracias a un estudio coordinado por Eduardo Romano, investigador de la subsidiaria de Embrapa para Recursos Genéticos y Biotecnología, y Marcio Alves Ferreira, investigador de la UFRJ.
Según la Embrapa, el gen se encuentra naturalmente presente en plantas de café y el estudio permitió demostrar que, si introducido en otras plantas, puede ayudar a elevar la tolerancia de las mismas a la sequía.
La Embrapa ya había descifrado en 2004 la secuencia genética del café, lo que le permitió crear un banco de datos con cerca de 200.000 genes, de los que 30.000 ya fueron identificados.
Para identificar el gen que le confiere al café tolerancia a la sequía, los investigadores sometieron a plantas del grano a períodos de hasta 10 días sin agua. Los análisis moleculares permitieron identificar un gen cuya expresión aumentaba cada vez más en las condiciones de sequía.
"Es lo que caracteriza la defensa natural de la planta para sobrevivir en condiciones de estrés", explicó Romano en declaraciones citadas en el comunicado de la Embrapa.
Una vez identificado este gen, los investigadores lo transfirieron mediante técnicas de ingeniería genética a otras plantas y verificaron que las mismas desarrollaban una mayor tolerancia a la sequía y que la transmitían esa condición a sus descendientes.
Según los investigadores, las plantas genéticamente modificadas y sus descendientes permanecieron saludables hasta 40 días pese a no contar con agua en ese período.
Los estudios fueron realizados con variedades del café arábigo, que es el más cultivado en Brasil.
El próximo paso de los investigadores es intentar transferir el mismo gen a otras plantas de importancia económica para Brasil, como la soja y la caña de azúcar, cultivos de los que el país es también uno de los mayores productores mundiales.