Las Iglesias católica y evangélica de Guatemala, junto a una decena de organizaciones sociales y la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), crearon hoy un "frente contra el hambre" para paliar la crisis alimentaria que afecta a miles de guatemaltecos.
El procurador guatemalteco de los Derechos Humanos, Sergio Morales, dijo a periodistas que están "inaugurando la lucha contra el hambre" en el país porque no pueden esperar la ayuda de otros y deben probar que son "capaces de socorrer a los demás".
La primera acción de esta convergencia será llevar alimentos de emergencia a las decenas de comunidades de los siete departamentos del país ubicados en el denominado "corredor seco", en el oriente de Guatemala, donde se han registrado al menos 17 muertes por desnutrición.
Los líderes de esta coalición dicen que han solicitado al Gobierno reuniones de emergencia para coordinar las acciones en favor de las poblaciones afectadas, pero aún no han obtenido respuesta de parte de las autoridades.
El pasado lunes, la Secretaría de Seguridad Alimentaria (Sesan) de la Presidencia anunció que se invertirán unos 140 millones de quetzales (unos 16,9 millones de dólares) en la compra de semillas e insumos y para la entrega de bolsas con víveres a las familias afectadas por la crisis.
Otros 196 millones de quetzales (23,72 millones de dólares) serán ejecutados por el programa "Mi Familia Progresa" para aumentar los beneficiarios de las remesas familiares condicionadas que entrega el Gobierno a cambio de que las familias pobres envíen a sus hijos a los centros de salud y establecimientos escolares.
El Gobierno ha identificado 38 comunidades en riesgo de sufrir casos de desnutrición crónica y más de 54.000 familias en riesgo de perder sus cosechas debido a la sequía en el "corredor seco", que está integrado por los departamentos de El Progreso, Zacapa, Chiquimula, Jalapa, Jutiapa, Santa Rosa y Baja Verapaz.
Luis Enrique Monterroso, coordinador del Observatorio del Derecho a la Alimentación, dijo a medios locales que no existen aún datos fidedignos sobre la cantidad de niños y adultos que padecen de desnutrición.
Sin embargo, aseguró que han detectado "unos 66 casos de niños con desnutrición aguda en diez comunidades de Jalapa", departamento que ocupa el noveno lugar en desnutrición crónica a nivel nacional.
Los integrantes del "frente contra el hambre" aclararon que lo que se padece en Guatemala es "una seria crisis alimentaria", y que de no atenderla se corre el peligro de que se desate una grave hambruna en esa zona del país.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ya ha donado al Gobierno unas 100 toneladas de harina de maíz y soja, 70 de fríjol y 30 de maíz para beneficiar a las familias que han perdido sus cosechas debido a la sequía.
El 52 por ciento de los más de 13,3 millones de guatemaltecos vive en condiciones de pobreza, y el 16 por ciento en pobreza extrema, y la mayoría habita en las regiones rurales más abandonadas del país.