El politólogo, escritor y antiguo profesor universitario Michael Ignatieff se convertirá en el próximo líder del opositor Partido Liberal de Canadá, después de que su principal rival para el puesto decidiese hoy retirar su candidatura.
El actual líder del PL, Stéphane Dion, ha llegado a un acuerdo con los altos cargos del partido para dejar su dirección en cuanto exista un sustituto.
Estaba previsto que el nuevo líder de los liberales fuese elegido en una convención en mayo de 2009 pero la crisis del Gobierno conservador del primer ministro Stephen Harper y los errores de Dion en los últimos días han provocado que el PL acelere el proceso para sustituirle.
El principal rival de Ignatieff, el antiguo primer ministro de Ontario Bob Rae, decidió hoy retirar su candidatura "por el interés del país".
Rae dijo durante una rueda de prensa que Canadá está en un "momento extraordinario", por lo que consideró que "el Partido Liberal necesita tener un nuevo líder permanente antes de que el Parlamento reanude las sesiones a finales de enero".
El Parlamento canadiense fue suspendido la semana pasada a petición del primer ministro para evitar que se votase una moción de censura que habría significado la caída del Gobierno de Harper y su sustitución con una coalición entre liberales y socialdemócratas.
La medida ha provocado una grave crisis política en el país y la oposición ha acusado al conservador Harper de huir del Parlamento para evitar su derrota.
Sin embargo, Ignatieff, que en teoría podría convertirse en febrero en primer ministro gracias al acuerdo alcanzado entre liberales, socialdemócratas y el soberanista Bloque Quebequés, ha expresado reticencias a mantener el pacto firmado por Dion para derribar a Harper.
Rae ofreció su "total apoyo" a Ignatieff, un intelectual que pasó casi 30 años fuera de Canadá, alternado su residencia entre la Universidad de Harvard (EE.UU.) y la London School of Economics británica, y que volvió al país norteamericano en diciembre del 2005 con la intención de hacerse con la dirección del Partido Liberal.
Ignatieff fue autor de una polémica defensa intelectual de la invasión de Irak y, según sus críticos, de las torturas a detenidos por terrorismo, pero tras su aterrizaje en Canadá matizó ese apoyo.
La dirección del Partido Liberal tiene ahora que encontrar la manera de nombrar oficialmente a Ignatieff líder del grupo para que sea aceptable por las bases del partido.
Recientes encuestas dadas a conocer en los últimos días señalaban que con él como líder los liberales cuentan con sus mejores opciones electorales frente a los conservadores de Harper.