El Gobierno de Buenos Aires inauguró hoy dos playas públicas en plena ciudad, que permiten pasar del cemento a la arena y contemplar la vista del Río de La Plata, aunque sin poder zambullirse debido a la contaminación de las aguas.
Las playas, de acceso gratuito, cuentan con sectores de sillas y sombrillas apostadas sobre la arena, juegos para los niños y duchas para que los visitantes puedan refrescarse ante la imposibilidad de darse un baño en el agua.
"Es una oportunidad para la gente que por la situación económica no se pudo ir a veranear. Acá habrá deportes y actividades culturales. Es importante que todos cuidemos estas playas" ubicadas a escasos kilómetros de pleno centro porteño, afirmó el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri.
En las playas, que funcionarán hasta finales de febrero, se podrá asistir a espectáculos de música, clases de gimnasia aeróbica, voleibol, fútbol-tenis y baile, mientras que el servicio de gastronomía se encuentra a cargo de una fundación que destinará lo recaudado a hospitales porteños.
Una de las playas está ubicada en el Parque de los Niños, a la vera del Río de la Plata, mientras que la otra se sitúa en el Parque Roca, en el barrio porteño de Villa Soldati, frente a un lago cuyas aguas también están contaminadas.
"Hay seguridad y está todo indicado. Ojalá que se mantengan en estas condiciones", señaló una mujer que visitó una de las playas horas después de que fuera inaugurada.
Por su parte, Macri adelantó que en los próximos años se inaugurarán otros espacios similares en Buenos Aires, que históricamente miró de espaldas al Río de La Plata.
"Para los que estamos cerca, está bárbaro. Y más si uno no tiene posibilidades de irse de vacaciones este verano", opinó un vecino porteño mientras se bronceaba sobre la arena.