La Policía de Uruguay se incautó de una granada de mano, una pistola y más de 200 armas blancas durante una requisa en un penal de Montevideo, informó hoy el ministro uruguayo del Interior, Jorge Bruni.
El funcionario compareció ante los medios para explicar el resultado de esta requisa, que se realizó en la cárcel de Comcar, donde el pasado diciembre la Policía encontró tres pistolas y una granada tras una reyerta entre bandas de reclusos que se saldó con un muerto y dos heridos de bala.
Bruni explicó que durante esta requisa, en la que también se hallaron 138 teléfonos celulares en manos de los presos, los policías fueron acompañados por varios diputados y observadores externos para evitar denuncias de malos tratos.
En este sentido, el ministro adelantó que la presencia de observadores será habitual a partir de ahora cada vez que se realice un registro en las cárceles del país.
En este sentido, la diputada del oficialista Frente Amplio Daniela Payseé, que integra la Comisión Especial de Seguimiento para el Sistema Carcelario, señaló a los medios que el registro se realizó con "serenidad" y destacó "el buen trato que se dio a los presos en todo momento" pese a la magnitud de la tarea.
En los dos últimos meses se registraron tres asesinatos en el interior del penal Comcar por peleas entre reclusos.
En lo que va del año 18 presos han muerto en el interior de las cárceles uruguayas, según datos del Servicios de Paz y Justicia.
En las cárceles uruguayas "se violan sistemáticamente" los derechos humanos debido a sus pésimas condiciones y el hacinamiento en el que viven los internos, señala un reciente informe publicado por las Naciones Unidas.
Las malas condiciones hacen que los motines y protestas de los internos sean corrientes.
El Gobierno anunció en abril de año pasado un plan de choque para combatir el hacinamiento carcelario, que incluye el traslado de 1.250 presos a nuevos centros de detención habilitados en distintos edificios gubernamentales, entre ellos cuarteles y hospitales.
Según datos de 2007 -los últimos disponibles-, la población carcelaria en Uruguay es de unas 8.000 personas.
Pese a ser uno de los países de la región con menores índices de criminalidad, Uruguay tiene uno de los índices más altos del mundo de población encarcelada, según datos de Naciones Unidas.