Organizaciones de indígenas y campesinos bolivianos escenificarán este miércoles una jornada nacional de masticado de hojas de coca para pedir a la ONU que despenalice esa costumbre, confirmaron hoy los promotores de la iniciativa.
Promueve la iniciativa un "Pacto de Unidad", que reúne a las cinco principales organizaciones indígenas y a confederaciones de campesinos y colonizadores, todas afines al presidente Evo Morales.
Una dirigente de la Confederación de Mujeres Campesinas "Bartolina Sisa", Gregoria Reina Vallejos, explicó a Efe que en el acto central, en La Paz, además del masticado masivo de coca habrá una feria de productos medicinales y alimenticios derivados de esa planta, también base para la elaboración de cocaína.
"La coca no es cocaína, como dicen algunos países como Estados Unidos (...) La hoja de coca es sagrada. Nosotros la defendemos porque es una medicina", aseguró Reina.
Al acto en La Paz asistirán productores de coca de este departamento y del trópico de Cochabamba (centro), bastión político de Morales, y miembros de otros sindicatos que "no descartan" masticar la hoja "frente a la embajada de Estados Unidos", informó a Efe el senador oficialista y líder cocalero Julio Salazar.
"No se descarta una marcha. Tengo información de que en lugares estratégicos se realizará el 'pijcheo' (masticado) para exigir a Estados Unidos que no objete el pedido de Bolivia" de despenalizar esa costumbre ancestral, señaló el parlamentario.
Salazar aludía a la nota enviada por Washington a la ONU la semana pasada, rechazando la enmienda que plantea Bolivia de la Convención sobre Estupefacientes de 1961.
El Gobierno boliviano asegura que no pide ahora sacar la coca de la lista de estupefacientes de la ONU, como hizo en anteriores intentos frustrados, sino que se considere legal el masticado de la hoja, conocido como "acullico" o "pijcheo" en lenguas indígenas.
Morales, que sigue siendo dirigente de los sindicatos de cocaleros de Cochabamba, envió de gira por Europa a su canciller, David Choquehuanca, en busca del apoyo de España, Francia, Bélgica, Reino Unido y Suecia.
Las gestiones lograron hasta ahora el apoyo de España, mientras que Egipto, Macedonia y Colombia retiraron sus objeciones ante la ONU, pero la oposición de un solo país hará fracasar nuevamente la propuesta de Morales.
La coca ha tenido en Bolivia tradicionalmente usos medicinales y culturales, pero también es desviada para la producción de cocaína, según reconoció en octubre pasado el mismo Morales.