Indígenas de América se encuentran en Panamá, símbolo de unión continental


Después de una carrera intercontinental de seis meses, 80 representantes de las comunidades indígenas de Norte y Suramérica se encontraron hoy en Panamá, puente continental, como símbolo de la unión de sus pueblos.


"Hemos venido para unir fuerzas con nuestros hermanos y decirle al mundo que los indígenas seguimos vivos", dijo hoy a Efe el representante de los "mazahuas" de México, Margarito Sánchez.


El puente de las Américas, vía que comunica sobre el Canal de Panamá los dos extremos del continente separado, hizo de etapa final en la V Carrera Intercontinental de los pueblos de América, que se celebra cada cuatro años y tras la que se da inicio a las Jornadas de Paz y Dignidad.

 

Los corredores del sur empezaron su viaje en abril desde la localidad argentina de Ushuaia para encontrarse en un ritual con los del norte, que partieron de Chickaloon, Alaska, en mayo.


En lo alto del puente los portadores de los bastones del águila del norte y del cóndor del sur realizaron una danza de cortejo e invocaron a los espíritus a la espera del resto de los representantes indígenas convocados.


Lucindo Gómez "Kuala", coordinador en el país de la reunión, explicó que "Panamá es el punto natural de unión del norte y del sur", y por ese gran simbolismo se escogió como sede de este encuentro y de las próximas cinco convocatorias.

 

Gritos de triunfo y cánticos en diversas lenguas hicieron de marco al gran encuentro en la mitad del puente interamericano, que, aunque es una de las principales vías de comunicación del país, fue cerrado al tráfico para permitir la ceremonia.


"Se trata de un momento muy espiritual, de unión de la gente originaria de esta tierra para tener una voz más fuerte ante el mundo", aseguró un miembro de las comunidades Yaqui y Rarámuri de Los Ángeles (EE.UU.), Petra Nieto.


Después de este acto, los indígenas americanos continuaron su marcha hasta la Ciudad del Saber, antiguas instalaciones militares estadounidenses convertidas en centro de desarrollo multidisciplinario, a las afueras de la ciudad.

 

Allí enterrarán no sólo los 80 bastones sagrados ceremoniales de las comunidades presentes en Panamá, sino otros 400 por las que no han podido asistir.


"Kuala" destacó la presencia, entre otros, de cherokees, pies negros, navajos, chumas y mayas de norteamérica; y de bribris, kunas, ngöbes, mazahuas, emberás, katíos, cayambés, aymaras y mapuches del sur.


Otro de los rituales celebrados hoy fue la ceremonia de la purificación en torno a un fuego que permanecerá encendido hasta el final de las Jornadas, el próximo domingo.

 

Durante los dos días de duración del encuentro se ofrecerán conferencias sobre la creación de la universidad indígena en Ecuador, la medicina y la salud tradicional de los emberá y ngöbes (comunidades panameñas), así como la educación biligüe en Kuna Yala (comarca indígena de Panamá).


También se tratará el enlace de las mujeres de estos pueblos, la cultura Taína (República Dominicana) en la actualidad, la visión de los cayambés (Ecuador), y el trabajo de UNICEF con los menores de estos grupos.


Las Jornadas de Paz y Dignidad comenzaron en 1992 en conmemoración de los 500 años de resistencia indígena desde la llegada en 1492 de los conquistadores españoles al continente americano.


La organización, sin ánimo de lucro, está integrada por los pueblos originarios de América para promover la paz, la dignidad y los valores autóctonos indígenas.


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419610
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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