Cientos de indígenas colombianos llegaron hoy a Bogotá y se instalaron en la Universidad Nacional, desde donde se dirigirán mañana a la céntrica Plaza de Bolívar para reclamar ante el Palacio de Nariño, sede del Gobierno, sus tierras ancestrales y respeto a sus derechos.
La vocera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), Aida Quilcué, dijo a Efe que la protesta seguirá con independencia de si son recibidos mañana por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, o por un grupo de ministros.
"El movimiento seguirá reclamando por la violación de los derechos humanos, por la propiedad de nuestras tierras ancestrales y por que se reconozcan los derechos de los indígenas", precisó la mujer, que empuña un bastón de mando y se guarece del sol y de la lluvia con un amplio sombrero.
Los indígenas, que fueron recibidos con banderas multicolores y cánticos de apoyo, buscan continuar en Bogotá un diálogo con Uribe sobre sus demandas después de que un primer encuentro en Cauca (suroeste) no arrojara resultados.
La Asociación de Cabildos Indígenas del Cauca (Acin), a la que se sumaron la Organización Nacional Indígena Colombiana (ONIC) y otras entidades, acordó iniciar hace más de una semana una marcha a la capital como continuación de una caminata que hicieron a finales de octubre en el suroeste del país.
Según Quilcué, los líderes de la marcha se reunirán con el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, con quien tratarán temas "particulares", de los que no ofreció detalles.
Independiente de lo que suceda, la vocera de los indígenas reiteró que no se sentirán "derrotados" si Uribe no los recibe.
"La dinámica de la marcha seguirá. Creo que estaremos hasta el domingo en Bogotá y luego regresaremos a nuestras casas y desde allí seguiremos con la resistencia civil", añadió la aborigen.
Junto a otros líderes de la marcha, Quilcué se plantó en la emblemática Plaza Che Guevara de la Universidad Nacional de Colombia, la institución de educación pública más grande del país.
Recordó que mañana marcharán hacia la Plaza de Bolívar, en pleno corazón de Bogotá y en cuyos alrededores están el Congreso de la República, el Palacio de Nariño, sede del Ejecutivo, y la Alcaldía de la ciudad.
Mañana se realizará la llamada "gran marcha" y el debate político en el que podrán participar, según Quilcué, todos los sectores que sientan la necesidad de hacerlo.
El sábado los líderes indígenas se reunirán con una "comisión de alto nivel" en la que se incluyen varios ministros, entre ellos el de Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, y Protección Social, Diego Palacio.
"Esperamos que el presidente Uribe dé respuesta a los puntos que venimos debatiendo y que son fundamentales para nosotros", expresó Quincué al citar el reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos indígenas y que se los desvincule de los grupos violentos.
Por su lado, el consejero de la ONIC, Álvaro Piranga, dijo a Efe que durante los últimos kilómetros de la travesía de estos últimos días sintieron "la complicidad" de la gente que los apoya.
"Estamos cansados físicamente, pero espiritualmente estamos fortalecidos", indico Piranga, quien luce un tocado de plumas multicolores y lentes con filtro solar.
Indicó que durante la estadía en Bogotá esperan que otros sectores del país aporten ideas para seguir debatiendo y reclamó del Gobierno "claridad para responder" a sus "justas peticiones".
Puntualizó que la idea de la marcha es conseguir el reconocimiento de los pueblos indígenas de Colombia ya que, a pesar de estar plasmados en la Constitución, "en la práctica no es así".
Según Piranga, Colombia es uno de los pocos países que no ha firmado los convenios internacionales en los que se reconocen plenamente los derechos de los aborígenes.
Con la llegada de los marchantes a Bogotá, las autoridades locales desplegaron operativos de salud y alertaron a los hospitales para que estén preparados por si deben atender a los caminantes que, de todos modos, tienen sus propios remedios.