Cientos de indígenas panameños de la etnia Ngöbe Buglé que protestaron hoy en el occidente del país contra las reformas al Código Minero levantaron el cierre que mantuvieron de la vía Panamericana tras un confuso incidente con un enviado del Gobierno para dialogar con los manifestantes.
La Panamericana, que une a Panamá con el resto del continente, fue reabierta entrada la noche tras ser bloqueada por más de cinco horas en varios de sus tramos cerca del límite entre las provincias de Veraguas y Chiriquí, unos 400 kilómetros al oeste de la capital, dijo a Efe el cacique Ngöbe Buglé, Rogelio Moreno.
Los indígenas habían bloqueado la vía luego de culminar una larga caminata desde la Comarca Ngöbe Buglé, para exigir al presidente panameño, Ricardo Martinelli, que derogue las reformas al Código Minero, sancionadas el viernes pasado.
"Di la orden de levantar el cierre de la Panamericana y de poner fin a la manifestación, que se realizó de manera pacífica", añadió Moreno, quien indicó que en la protesta participaron unos 8.000 nativos.
La Policía no intervino durante la manifestación.
El líder indígena reconoció que durante la protesta se infiltró un "grupito partidista" que rodeó al viceministro panameño de Trabajo, Luis Ernesto Carles, a quien, dijo, "querían amarrar" e impedir su salida del lugar, lo que no consiguieron luego de forcejeos.
La televisión local mostró imágenes en las que se ve a Carles acosado por los aborígenes, que también golpearon con varas su carro cuando salía del área, mientras otros medios informaron que el viceministro fue zarandeado y le tiraron vinagre al rostro.
Moreno ofreció disculpas al Gobierno por este incidente que, afirmó, "no debió darse", al tiempo que exigió que "nadie que no sea de la Comarca (Ngöbe Buglé) se inmiscuya en esta lucha" contra las reformas a la Ley minera.
Durante la manifestación, los indígenas, vestidos con sus atuendos tradicionales y con pancartas danzaron en medio de la carretera Panamericana, sonaron caracolas y gritaron consignas contra la explotación minera en su territorio, en particular en Cerro Colorado, considerado uno de los yacimientos de cobre más grandes del mundo.
El Gobierno panameño aclaró este lunes a los habitantes de la comarca Ngöbe Buglé su "firme" y "categórico" compromiso de "no iniciar, promover ni aprobar durante la totalidad" de su gestión (2009-2014) "la explotación de Cerro Colorado ni ningún otro yacimiento (minero) en las comarcas indígenas".
Moreno dijo que lograron entregarle a Carles una carta dirigida a Martinelli pidiéndole que derogue la Ley que reforma el Código de Recursos Minerales y que el próximo viernes una delegación viajará a la capital para dialogar con el Gobierno.
Otras manifestaciones simultáneas a las de Chiriquí y Veraguas tuvieron lugar en las provincias de Bocas del Toro, en el litoral Caribe fronterizo con Costa Rica; en Coclé, al oeste de la capital, y en Pacora, al este, dentro de la provincia de Panamá, donde un grupo de indígenas retuvo a un nativo que no quería tomar parte en la protesta.
En la capital, diversos grupos de ambientalistas realizaron también una vigilia, mientras grupos universitarios cerraron parcialmente la Vía Transístmica, frente a la Universidad de Panamá.
Unas 70 organizaciones ambientalistas panameñas y extranjeras han rechazado la reforma al Código Minero previendo que ocasionará graves daños al medio ambiente con la explotación de minerales a cielo abierto en un país rico en bosques primarios y de clima tropical lluvioso, como Panamá.