La inflación interanual prevista para 2010 por las autoridades en Guatemala superó la meta mínima del 4 por ciento, debido al impacto de la tormenta "Agatha" en los cultivos agrícolas en el país, informó hoy una fuente oficial.
El director de Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Luis Arroyo, explicó en rueda de prensa que el exceso de lluvia del ciclón a finales de mayo pasado, provocó la pérdida de varios cultivos que integran la canasta básica, lo que a su vez causó el aumento en los precios.
Arroyo recordó que en mayo de 2010, el IPC había cerrado con un saldo negativo de 0,13 puntos porcentuales, pero debido a los efectos de "Agatha", en junio último alcanzó 0,50 por ciento.
De esa cuenta, la inflación acumulada entre enero y junio pasado llegó a 3,22 por ciento, pero la interanual se ubicó en 4,07 por ciento, detalló.
El funcionario dijo que la división que sufrió más incrementos (1,12 por ciento) como efectos de la tormenta tropical y que incidió en la subida de la inflación fue la de alimentos y bebidas.
En esta división, precisó, se ubican productos como el tomate que aumentó un 43,29 por ciento su precio, así como el cilantro que subió 42,97; el güisquil, 26,26 y la zanahoria con 13,91%.
De los 26 productos que integran la canasta básica alimentaria, anotó, 14 subieron de precio, 2 se mantuvieron estables y 10 bajaron.
Arroyo añadió que en junio pasado, el precio de la canasta alimentaria experimentó un aumento de 32,07 quetzales (unos 4 dólares) y su costo se ubicó en 2.024,70 quetzales (253,09 dólares).
Mientras que la canasta básica vital, que incluye servicios de educación, vivienda, alimentación, vestuario, salud y transporte, entre otros, se incrementó en 58,53 quetzales (7,32 dólares) y su valor llegó a 3.694,71 quetzales (461,84 dólares).
El director del IPC advirtió que de continuar los efectos de las lluvias en Guatemala, la inflación podría superar la meta máxima del 6 por ciento fijada por las autoridades para el 2010.
El exceso de lluvia, insistió, provocan la pérdida de los cultivos, su escasez en el mercado y por ende la subida de los precios que presionan la inflación.