El presidente de Ecuador, Rafael Correa, no sabía sobre los contratos que adelantó su hermano mayor, Fabricio, con el Estado, ratificó hoy el secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, y pidió a quienes sostienen lo contrario que prueben sus aseveraciones.
Se refirió así a un informe que esta semana recibió la Contraloría por parte de la veeduría ciudadana conformada para vigilar los contratos que el Estado ecuatoriano suscribió con empresas relacionadas al hermano del presidente.
El informe que está en manos de la Contraloría es el resultado de 18 meses de investigaciones y el coordinador de la veeduría, Pablo Chambers, indicó que, entre otros asuntos, se concluyó que el gobernante presuntamente "sí conocía de los contratos".
"Si no demuestra lo que asevera, (Chambers) va a quedar como mentiroso, nos reservamos el derecho de las acciones legales", puntualizó Mera en rueda de prensa.
Explicó que "no puede ser que dañen la honra del presidente Correa, acusándolo de que sí sabía que su hermano estaba haciendo contratos irregulares con el Estado, esa es una acusación gravísima".
Según Chambers, la veeduría concluyó, además, que presuntamente hubo favoritismo de parte de las entidades públicas para adjudicar los proyectos a las empresas relacionadas a Fabricio Correa, publicó el diario El Universo.
Además, que aparentemente existió ilegalidad en estas adjudicaciones y que el Estado habría sido perjudicado en aproximadamente 143 millones de dólares.
Mera pidió enfáticamente que se prueben esas aseveraciones.
Una fuente cercana a Fabricio Correa indicó a Efe que el hermano del presidente está a la espera de poder acceder al documento que ahora reposa en la Contraloría.
Rafael Correa ordenó el 26 de junio de 2009 la terminación de los contratos de su hermano con el Estado, ante el escándalo desatado en los medios de comunicación por informaciones que cifraron en unos 80 millones de dólares el monto de esas operaciones y las enmarcaron en un supuesto tráfico de influencias.
Esos contratos públicos fueron considerados por el mismo mandatario como "no éticos", al ser celebrados con empresas de su hermano.
Correa, que desde el principio dijo desconocer los contratos públicos entregados a su hermano, ordenó terminarlos para evitar un escándalo que pretendía ser aprovechado por la oposición.