Altos jefes policiales de la provincia de Buenos Aires comenzaron hoy a ser indagados por una denuncia del propio Gobierno bonaerense sobre una supuesta trama de una ola de crímenes con fines de desestabilización política.
El ministro de Seguridad provincial, Carlos Stornelli, denunció que policías en actividad, retirados y exonerados habrían alentado a menores de edad a que cometieran una serie de crímenes en los últimos meses con el objetivo de desestabilizar al gobierno bonaerense de Daniel Scioli.
El fiscal del caso, Marcelo Romero, comenzó hoy a tomar declaración al nuevo jefe de la División Automotores de la Policía bonaerense, Carlos Catalano, quien asumió en reemplazo de Marcelo Andrade, quien fue relevado de la fuerza el miércoles por orden del gobierno provincial.
Romero citó a declarar en los próximos días a otros jefes policiales, incluyendo al titular de la fuerza, el comisario general Juan Carlos Paggi.
Al declarar este jueves ante el fiscal, Stornelli ratificó los términos de su denuncia.
Según explicó Romero a la agencia oficial Télam, el ministro aportó documentación relacionada a los crímenes de tres mujeres asesinadas en distintas localidades bonaerenses por delincuentes jóvenes, que les dispararon a quemarropa para robarles sus automóviles.
Loa asesinatos fueron perpetrados entre el 17 de noviembre y el 6 de diciembre, luego de que Stornelli relevara a funcionarios de la División Delitos contra la Propiedad Automotor.
Según la denuncia de Stornelli, hay "una intención encubierta de desestabilizar a la actual conducción del Ministerio de Seguridad o a la políticas del gobernador".
"Cuando percibí la serie de asesinatos brutales que nos conmovieron a todos, evaluamos lo sospechoso que era que se produjeran de esta manera y las derivaciones que tenía", dijo Scioli, quien a raíz de la ola delictiva afronta duras críticas de adversarios políticos y de los propios habitantes de la provincia que padecen a diario la inseguridad.
"No es una novedad la relación que existe entre las fuerzas de seguridad y el crimen organizado, tanto en el extremo de las grandes bandas, como en el otro extremo, el de la explotación sistemática de los menores de sectores humildes como mano de obra barata y esclava de las brigadas", dijo hoy a Efe María del Carmen Verdú, de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi).
Según Verdú, la novedad en este caso es que Stornelli, en un "manotazo de ahogado", reconoce ahora como funcionario "el argumento verdadero de que policías reclutan chicos para robar que hasta ahora sistemáticamente se había encargado de negar".
En octubre pasado, Luis Arias, titular de un juzgado de Menores de la provincia de Buenos Aires, denunció que policías reclutaban menores para robar autos, con dosis de droga como moneda de pago, y por entonces fue duramente cuestionado por las autoridades.
"Stornelli lo dice ahora apretado por la circunstancia, sobrepasado por las evidencias, en el marco de una disputa entre distintas fracciones y facciones del propio partido de Gobierno", el Partido Justicialista (PJ, peronista), "que a su vez se reproducen al interior de la Policía", indicó Verdú.