Los ciegos uruguayos rompieron otra barrera y pudieron al fin acudir al cine a disfrutar de "Whisky", una de las mejores películas nacionales de la década, con la proyección de la primera versión adaptada a los invidentes de un film hecha en el país.
Palomitas de maíz y chocolates, pero también bastones, perros lazarillo y gafas de sol, acompañaron a los espectadores que atestaron hoy la sala donde se presentó el clásico dirigido en 2004 por Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella acompañado de un sistema de audio dirigido a incorporar a la población invidente a una "cultura que hasta ahora tenían vedada".
Según explicó a Efe Gabriel Soto, de la Unión Nacional de Ciegos de Uruguay (UNCU), la experiencia del cine, nueva para muchos de los asistentes, reportó "una gran emoción", además de permitir a los invidentes "sentirse dentro de una actividad con sus seres queridos sin la dificultad de no ver lo proyectado".
El sistema empleado para permitir a los ciegos "ver" la película es una narración que se incorpora a la banda sonora original que describe los aspectos importantes de cada escena y sus personajes, pero sin "romper" el ritmo de la historia, explicó a Efe Leticia Soust, una de las impulsoras del proyecto.
"No se trata de hacer algo literal, sino que busca contar la historia sin alterarla, aprovechando los silencios", señaló la organizadora.
Al llegar al cine, los invidentes y sus acompañantes recibieron un receptor de radio en el que se podía escuchar la narración, con una voz neutra y clara, mientras en la sala se escuchaba la banda sonora original del film.
Así, entre risas y penas, los ciegos uruguayos pudieron disfrutar la agridulce historia de "Whisky", premio Goya a la mejor película extranjera de habla hispana en 2004 y revelación ese mismo año en el festival de Cannes.
Al igual que la película, la narración para ciegos seguía el ritmo pausado y triste que le impusieron sus directores, logrando transmitir el aire depresivo y desalentador que marca el desarrollo de la historia.
"Quisimos audioescribir una película sencillamente porque no existía una película uruguaya así dispuesta, lo que significa que hasta ahora los ciegos se tenían que quedar fuera del cine", añadió Soust.Hasta el momento, los ciegos uruguayos sólo pudieron disfrutar del cine en una ocasión anterior, con la proyección de una película de dibujos animados estadounidense.
"Generalmente los ciegos se bajan películas adaptadas de Internet y las miran en casa. Nunca películas uruguayas", señaló Soust.
La idea detrás de esta proyección, a la que sólo se pudo acceder con invitación, es crear "un sistema de trabajo que permita a los ciegos acercarse a la cultura", confesó Soto.
"Este trabajo, que es muy bueno y está hecho con cariño, nos permite crear conciencia en los sectores políticos que toman las decisiones y a los cineastas a que incorporen la audioescritura a sus proyectos mientras los están desarrollando, que es más barato y fácil que adaptarlas luego", indicó.
El resultado fue bastante alentador, sobre todo para los ciegos deseosos de acceder a la cultura cinematográfica, como dijo a Efe Mario Magallanes, uno de los audioespectadores.
"Esto es algo muy productivo, antes era algo imposible y ahora es algo integrador. La película se sigue bien, uno no se pierde nada y se tienen que seguir haciendo porque nos pone en un mundo que antes era ajeno", afirmó el invidente tras terminar la película.