Los iraquíes celebraron ayer con disparos, ráfagas de metralleta y el encendido de alguna sirena de Policía la victoria de su selección nacional frente a la de Portugal por 4-2, en el primer partido de los Juegos Olímpicos.
Irak ha tenido pocos motivos para la celebración durante los últimos días, por los ataques y los atentados.