El Gobierno israelí retiró la decisión de incentivar económicamente a las personas que deseen trasladarse a colonias judías en territorio palestino ocupado, tras las duras críticas de Washington a la medida, acordada en el último consejo de ministros el pasado domingo.
Los beneficios de vivienda -que afectan a diversas "áreas de prioridad nacional" entre las que se incluyen 70 colonias- no se aplicarán a las casas en territorio ocupado sin aprobación específica del Ministerio de Defensa, que tiene la última palabra respecto a edificación en los asentamientos, informó hoy el diario israelí "Haaretz".
La decisión gubernamental modifica la anunciada el pasado domingo, después de que el portavoz adjunto del Departamento de Estado de EE. UU., Mark Toner, señalase que los incentivos financieros a las colonias "ponen en peligro la vuelta de las partes a la negociación directa, por lo que no son constructivas y no ayudan al objetivo común".
Los incentivos a la vivienda anunciados el domingo tienen como objetivo, según informó en un comunicado el Gobierno israelí, "animar a la migración a esas comunidades y ayudar a la búsqueda de soluciones para solventar el problema de vivienda", además de "fortalecer económicamente a esas comunidades".
Israel se comprometió con la Casa Blanca durante el Gobierno de Ariel Sharón a no incentivar el traslado de su población a los asentamientos en territorio palestino, un compromiso que ratificó el actual primer ministro Benjamín Netanyahu, al acceder al cargo en 2009, indica "Haaretz".
El crecimiento de las colonias es el principal obstáculo al reinicio de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, estancadas desde septiembre de 2010 y que la comunidad internacional, y especialmente el Cuarteto de Oriente Medio (Rusia, EE. UU., la UE y la ONU), trata sin éxito de reavivar.
Los palestinos se niegan a dialogar mientras Israel continúe ampliando los asentamientos en territorio ocupado, y los israelíes consideran que el destino de las colonias se debe decidir en las negociaciones y no ser una condición previa a las mismas y rechazan comprometerse a paralizar la construcción durante el tiempo que dure el proceso de paz.