Japón, en el concurso por equipos, y el estadounidense Paul Hamm, en el individual, obtuvieron ayer las mejores notas en la ronda de clasificación de gimnasia artística masculina y parten como favoritos en las finales de mañana lunes y el miércoles, respectivamente.
El participante más joven del torneo en este deporte, el alemán Fabian Hambuechen, de 16 años, sorprendió al Pabellón Olímpico al meterse en la final individual, ser el responsable último de que su equipo también lo hiciera y ofrecer actuaciones sobresalientes en algunos de los aparatos.
Japón (232,134 puntos), Estados Unidos (230,419), Rumanía (230,019), China (229,507), Ucrania (228,382), Rusia (227,980), Corea del Sur (227,970) y Alemania (226,980) se disputarán las medallas por países.
El campeón del mundo, el estadounidense Paul Hamm (58,061), junto al surcoreano Tae Young Yang (57,924), el japonés Hiroyuki Tomita (57,649) y el rumano Marian Dragulescu, vigente campeón de Europa (57,436), fueron los más completos y cualquiera de ellos tiene el oro a su alcance.
El equipo ruso ofreció un tono medio decepcionante que, de no mejorar en la final, le dejaría una vez más fuera del podio, como ya le sucedió en los Mundiales de 2003 y los Europeos de 2004.
Alexei Nemov, campeón en Sydney pero ahora lejos de su mejor forma, sólo compitió en caballo con arcos, paralelas y barra.
Atenas 2004 puede haber asistido al nacimiento de una estrella en la figura de Hambuechen. El germano, que apenas levanta metro y medio del suelo (1,52) y que es el único que compite con gafas puestas, fue el mejor de su equipo y obtuvo notas como un 9,737 en barra y un 9,637 en suelo que no están al alcance de muchos gimnastas con más experiencia.
Gracias a su última nota en el último ejercicio, el de suelo, Alemania se metió en la final de los ocho mejores equipos.
El italiano Yuri Chechi, de regreso en la alta competición tras una retirada de cinco años, logró su objetivo de clasificarse para la final de anillas, aparato en el que obtuvo cinco títulos mundiales y el olímpico en Atlanta.
Japón y Hamm brillan
El equipo ruso ofreció un tono medio decepcionante que, de no mejorar en la final, le dejaría una vez más fuera del podio.