Jennifer López fue contratada para cantar en una boda en Rusia, donde se asegura cobró $1 millón de dólares sólo por interpretar algunos de sus éxitos, reseña La Botana.
La diva del Bronx no fue la única atracción en la fastuosa boda del hijo de un multimillonario ruso Mijaíl Gutseríev, sino que Sting, Enrique Iglesias y la cantante Alla Pugacheva también fueron contratados para deleitar a los novios y los invitados a esta inusual fiesta en la que el magnate no escatimó ningún gasto para darle a los novios la boda de sus sueños.
La pareja al día siguiente viajó a Londres, donde siguieron la fiesta junto a Elton John y Beyoncé.