El presidente electo de Uruguay, José Mujica, prometió hoy estabilidad económica y una política de reducción de riesgos para las empresas a cambio de inversiones productivas en Uruguay durante un almuerzo que congregó a empresarios suramericanos.
El encuentro, organizado por la Cámara de Comercio Argentino Uruguaya, reunió en el hotel Conrad de Punta del Este a los más destacados inversores de la región dispuestos a conocer de primera mano las directrices económicas del próximo Gobierno uruguayo.
Ante un atípico auditorio para un ex líder guerrillero, como es el caso de Mujica, el mandatario electo pidió a los empresarios que inviertan en el país, una condición necesaria para que su Gobierno pueda cumplir con la "ilusión de los uruguayos de poder vivir un poco mejor".
"Necesitamos inversión, porque se necesita más y cada vez mejor trabajo. Y eso tiene una condición previa, que son leyes claras y tangibles, que respondan a un análisis objetivo que propicie el clima para la inversión", afirmó.
Según dijo Mujica, para esto "no existen ni saltos ni atajos", sino trabajo, y por ese motivo pidió "interesadamente" a los empresarios "que apuesten con Uruguay, que jueguen con él" porque no se puede generar riqueza solo "con decisiones legislativas".
"Ser inversor es tener capacidad de trabajo y riesgo y precisamos gente que se la juegue, pero no en una timba. La tarea del Gobierno es aminorar en todo lo posible los márgenes de riesgo y ofrecer estabilidad", sentenció el veterano político.
Antes de la intervención de Mujica, el que será su vicepresidente y principal responsable de la política económica del futuro Gobierno, Danilo Astori, explicó a los empresarios cuáles serán las líneas maestras de gestión del Ejecutivo que asumirá el próximo 1 de marzo.
Según dijo el político, el nuevo Gobierno uruguayo mantendrá un "adecuado equilibrio" entre la "continuidad por todo lo que contribuyó a crear confianza y seguridad" bajo el Ejecutivo de Tabaré Vázquez y cambios en las "prioridades", que en esta ocasión se centrarán en las infraestructuras y en la distribución del ingreso.
Así, Astori aseguró que Uruguay buscará especializarse en la producción de bienes con "altos niveles de calidad", con base en un crecimiento sostenido de la inversión y la producción, y que para ello se apoyará en una "disciplina financiera sana" sustentada en una política cambiaria abierta.
Además, el futuro vicepresidente anunció que el país perfeccionará sus incentivos a la producción, como rebajas fiscales y facilidades para la exportación.
La mayor parte de los empresarios que asistieron al acto destacaron el buen clima para la inversión que existe en el país suramericano y se mostraron satisfechos por las iniciativas de Mujica en materia económica.
"Se inaugura un Gobierno de apertura y había que transmitir a los empresarios y al mundo que Uruguay es un país con fundamentos democráticos muy sólidos y que tanto el Gobierno como la oposición persiguen los mismos objetivos", dijo a Efe el propietario de la empresa naviera Buquebus, Juan Carlos López Mena, presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-Argentina y organizador del encuentro.
Otro de los asistentes, el empresario de medios de comunicación argentino Carlos Fontán, apuntó que la presencia de tantos industriales y potenciales inversores en la reunión se debe a que todos han querido "ver y acompañar" la apertura del futuro Gobierno de Uruguay a los empresarios.
"Mujica trata de demostrar y explicar que quiere un Gobierno con colaboración del empresariado, con otros políticos y con profesionales", explicó Fontán, antes de señalar lo "bueno" que resulta el diálogo entre el poder político y el empresarial.
Entre los asistentes el comentario más recurrente fue que el Gobierno presidido por Mujica ofrecerá sin lugar a dudas seguridad jurídica y estabilidad económica para las inversiones.
El único temor entre la clase empresarial, según señaló a Efe un inversor argentino del sector de la alimentación que prefirió no revelar su nombre es que, si bien "Mujica es una persona de fiar", "las bases de su partido le pueden reclamar cosas que no va a poder cumplir", lo que complicaría la situación de los inversores.