Una interesante corrida, en la que el español José Tomás manifestando su jerarquía de figura, cortó dos orejas, los mexicanos Arturo Macías, en gran plan, una oreja, y se le fueron dos de su primer enemigo por no estar fino con el acero, como le ocurrió a Octavio García "El Payo", que perdió una oreja en el toro de su confirmación de alternativa.
Fue esta la segunda corrida de la etapa final de la temporada 2008-2009 en la Monumental Plaza México, Ante una entrada magnífica, calculada en 32 mil personas y gran ambiente, se lidiaron seis toros de Teófilo Gómez, de buena presencia, muy en tipo de la casa, manejable en líneas generales aunque le faltó un poco de raza.
El primero con clase y el tercero, el mejor del lote, ovacionados en el arrastre y fueron pitados segundo, empezó bien terminó deslucido, el cuarto empezó soso y terminó mucho mejor, el quinto y sexto sin chiste. Los toreros muy por arriba.
"El Payo", confirmó la alternativa de mano de José Tomás. Tuvo destellos muy toreros y de mucha calidad, sobre todo con el capote y a lo largo de su labor, dibujó tres medias verónicas de ensueño, labor que inició en gran plan, pero terminó a tono.
Pinchó varias veces y estocada. Saludos con fuerza en los medios. Con el sexto muy decidido, hasta lograr interesar, y sacar pases estupendos. Pinchó tres veces y estocada. Ovación final a su mérito.
José Tomás, que reaparecía en México, se mostró como la gran figura que es. Al segundo que se negaba a mordidas le cortó una oreja con mucho mérito y al cuarto, lo fue metiendo en la muleta y el toro se vino a más para el reconocimiento del público que se le entregó al torero.
Concluyó con series que parecía no reunía la res. Media estocada y otra oreja. José Tomás sufrió dos revolcones, uno en el segundo y otro en el cuarto, por fortuna sin consecuencias, pero si producto del sitio que pisa.
Macías, esta convertido en un torero. Ya está consolidado, entiende a los toros y tiene el valor para ponerse en el sitio que ahora exige el público. Con el tercero cuajó la mejor faena, con plan, valiente y torero. Lástima que lo pinchó y se esfumaron las dos orejas que tenía en le bolsa.
Saludos con fuerza en el tercio. Con el quinto se lo jugó hasta, también, a mordidas, cortar una merecida oreja. Se entregó a la hora de matar y fue cogido de fea manera sin consecuencias que lamentar.
De los toreros de plata "Christian Sánchez, saludo en el tercio tras adornar con los palos al sexto. La tercia fue despedida con aplausos.