Más de una centenar de jóvenes líderes afrodescendientes instalaron hoy en San José una reunión mundial en la que buscarán vías para promover la creación de políticas públicas destinadas a lograr una mayor participación social y política, y la reducción de la desigualdad y la discriminación.
Los representantes de unos 40 países de América, el Caribe, Europa y África, algunos de ellos ataviados con ropas tradicionales, estarán reunidos en la capital costarricense hasta el próximo viernes en la I Cumbre Mundial de Juventud Afrodescendiente.
El evento, que se enmarca dentro del Año Internacional de los Afrodescendientes, cuenta con el apoyo de varias agencias de las Naciones Unidas y de sectores públicos y privados del país centroamericano.
La representante del Centro de Mujeres Afrocostarricenses, Epsy Campbell, señaló en la ceremonia inaugural que en la actualidad la juventud afrodescendiente enfrenta grandes retos relacionados con la democracia y la inclusión social, con el argumento de que "la desigualdad tiene cara negra, cara afro".
"Este es un año para que podamos lanzar una agenda afrodescendiente vigorosa y moderna" en materia de inclusión social y democracia, que debe ser elaborada por "esta generación, especialmente jóvenes y mujeres que tienen que entenderse como protagonistas", explicó Campbell.
Otros temas prioritarios para la juventud afrodescendiente, dijo Campbell, son la erradicación de la "violencia estructural" contra la población afrodescendiente, una educación más accesible y de calidad, así como la ocupación de puestos de poder político "en todos los espacios de la sociedad".
"Tengo la certeza de que la representación (política) afrodescendiente va a cambiar la estructura de desigualdad social", expresó Campbell, quien fue diputada en Costa Rica entre 2002-2006 y es considerada como una posible candidata a la presidencia del país por el Partido Acción Ciudadana.
En ese mismo sentido se expresó la nicaragüense Dorotea Wilson, coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas de la Diáspora, quien abogó por más acceso a empleos bien remunerados para los jóvenes negros.
También expresó la necesidad de "un entorno social que promueva la buena salud, que esté libre de violencia", en el que se disfruten "los derechos humanos y las libertades individuales sin ninguna forma de discriminación".
La Cumbre, en la que participan mayoritariamente líderes de organizaciones no gubernamentales, cuenta con mesas redondas, conferencias magistrales y debates acerca de temas relacionados con los derechos humanos de los afrodescendientes.
El principal objetivo del foro es formular una "política común" que integre tres grandes temas: desarrollo social, participación ciudadana y políticas públicas para erradicar la discriminación y la desigualdad.
La cumbre pretende que esa "política común" sea presentada a los Gobiernos y la Organización de Naciones Unidas, para la elaboración de políticas en materia de derechos humanos, juventud, género, medioambiente, seguridad alimentaria, salud sexual y reproductiva, migración, educación intercultural, entre otros.
El director regional adjunto para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Luis Mora, afirmó que esta región es la "más desigual del mundo" y que la población joven, especialmente la afrodescendiente, es una de las más afectadas por esa situación.
Mora hizo un llamado a los gobiernos a que inviertan en la juventud para abrir oportunidades de desarrollo y reducir la desigualdad, así como avanzar en sistemas de información sobre la situación de los afrodescendientes.
Por su parte, la presidenta del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Afrodescendientes, Mirjana Najchevska, explicó que en la actualidad "el racismo sigue vivo" y que es un problema "estructural" al que los gobiernos deben combatir.
Además, criticó que generalmente, en el mundo la persona que discrimina "nunca es culpable", ya que no existen leyes para castigarle.
El evento cuenta con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Población, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el Gobierno de Costa Rica y empresas privadas.