Un juez argentino citó a indagatoria a Sergio Schoklender, exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, para que declare el próximo 15 de mayo en una causa por malversación y desvío de fondos públicos destinados a un plan de viviendas administrada por la asociación humanitaria.
El magistrado federal Norberto Oyarbide también citó a Alejandra Bonafini, hija de la presidenta de la entidad, Hebe de Bonafini, y al hermano del exapoderado, Pablo Schoklender, a raíz del pedido que hizo en diciembre pasado el fiscal Jorge Di Lello, dijeron fuentes judiciales.
El juez indagará además en la misma fecha a Viviana Sala, exesposa de Sergio Schoklender, añadieron los portavoces.
Di Lello hizo el pedido de indagatoria en un extenso dictamen en el que llegó a la conclusión de que el exapoderado desvió fondos públicos que recibía la Fundación para construir viviendas sociales por más de 25 millones de pesos (5,7 millones de dólares).
Para ello, según el fiscal, montó una red de empresas y utilizó empleados de la Fundación, parientes y amigos con el objetivo de blanquear los fondos y comprar propiedades muebles e inmuebles.
"Esto es una locura que no tiene fin", apuntó meses atrás Schoklender y aseguró que entregó "16 años" de su vida a la Fundación, trabajó "sin descanso" y no robó "un solo peso".
Este proceso judicial comenzó en mayo pasado a raíz de una denuncia contra Sergio Schoklender, a quien Bonafini acusó de ser el jefe de una "asociación ilícita".
Schoklender reavivó incluso la polémica al asegurar en varias entrevistas que la organización humanitaria mantuvo estrechos vínculos con guerrillas latinoamericanas, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN, Colombia), y que llegó a financiarse con asaltos.
Sergio Schoklender, quien conoció a Bonafini cuando él cumplía una condena de 14 años por parricidio, se convirtió en su mano derecha al frente de la Fundación Madres de Plaza de Mayo tras salir de prisión.